Peregrinación guadalupana en Toluca, prueba de fe viva

Tres días de sol, cansancio y devoción: miles de fieles caminarán desde Toluca hasta la Basílica de Guadalupe en una de las peregrinaciones más multitudinarias del país. “El guadalupanismo es la expresión más pródiga de vida religiosa”, Carlos Monsiváis
febrero 15, 2025

Miles de peregrinos —40 mil provenientes de Toluca, más los que se sumen en la ruta hasta alcanzar los 70 mil— caminarán desde la Catedral de San José hasta la Basílica de Guadalupe. Serán tres días de sol, dolor y cansancio, impulsados por una fe inquebrantable.

Las actividades comenzarán el jueves 13, cuando los primeros contingentes de comunidades parroquiales, organizados por delegados de la Pía Unión de Peregrinos del Tepeyac, emprendan el camino. Entre ellos, habrá fieles provenientes de localidades lejanas como Donato Guerra, Santo Tomás de los Plátanos, Colorines y Valle de Bravo.

Peregrinos cargan una imagen de la Virgen de Guadalupe en su camino de fe. | Foto: AD Noticias.

La preparación no es improvisada. El padre José García, representante de la Arquidiócesis, se reúne mensualmente con los delegados para afinar detalles en sus respectivas comunidades.

El caminar

El padre Jorge Rosas Suárez, encargado de Comunicación de la Arquidiócesis de Toluca, explicó que la peregrinación comenzará oficialmente el lunes 17 de febrero a las 6:00 h con la Misa del Buen Viaje. Con la bendición a cuestas, la primera fila de damas partirá, seguida por la de caballeros en la retaguardia. Las oraciones y los cantos serán el combustible que impulse a los peregrinos.

El primer descanso será en Ocoyoacac, donde los fieles podrán comer y dormir antes de retomar el camino en la madrugada rumbo a La Marquesa. Allí, en el Valle del Columpio, se celebrará una misa.

Miles de peregrinos avanzan por la carretera rumbo a la Basílica de Guadalupe, entre cánticos y plegarias. La fe los mueve, el cansancio no los detiene | Foto: AD Noticias

El segundo día, los peregrinos descansarán a las 14:00 h en Cuajimalpa, tras un trayecto más corto. Durante la madrugada del martes, retomarán la caminata hacia la Basílica de Guadalupe. Finalmente, el jueves, el testimonio de fe culminará con la celebración eucarística en la “Villa”.

Historia de una tradición

Esta peregrinación se ha realizado durante 87 años, de los cuales 75 han sido de manera oficial con la diócesis. Las autoridades eclesiásticas esperan que este año, en el marco del Jubileo, la participación de los fieles aumente.

De acuerdo con el experto Daniel Rodríguez, las peregrinaciones han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia. «Una peregrinación es acudir a un santuario para pedir, implorar, rogar, agradecer o simplemente venerar a la Virgen María, a Cristo o a algún santo», explica.

Antes de la llegada de los españoles, los pueblos indígenas ya realizaban peregrinaciones a templos y adoratorios dedicados a deidades como el sol, la luna o el agua. Con la evangelización y el sincretismo religioso, estas prácticas se integraron al catolicismo y adquirieron un nuevo significado.

«Con el evento guadalupano en 1531, el culto a la Virgen de Guadalupe cobró mayor relevancia, consolidándola como la Patrona de México», señala Rodríguez Hernández.

La imagen de la Virgen de Guadalupe preside el altar, rodeada de velas y flores dejadas por los fieles. La devoción se traduce en ofrendas y silenciosas oraciones. Foto: AD Noticias

Las peregrinaciones diocesanas se formalizaron en el siglo XX con la creación de la Pía Unión de Peregrinos, una organización encargada de la logística y el orden de estos eventos. En Toluca, la primera peregrinación diocesana tuvo lugar en 1951, promovida por el obispo Arturo Vélez Martínez, tío del exgobernador Alfredo Del Mazo Vélez.

Actualmente, la peregrinación diocesana de Toluca es una de las primeras del año y una de las más numerosas. «Cada peregrino es una historia, un testimonio. Caminan con la certeza de su fe y con una intención en el corazón», afirma Rodríguez Hernández. Durante el recorrido, los fieles avanzan en contingentes desde distintas comunidades hasta la Ciudad de México, realizando paradas clave en La Marquesa y Cuajimalpa.

Los motivos de la fe

“El peregrino, desfalleciente, avanza de rodillas, y en su rostro se agolpan las tensiones: la piedad llegada, las vibraciones de la esperanza, la inminencia del alivio, el dolor turbio y esclarecido, las plegarias de las fieles…”, Carlos Monsiváis 

Las peregrinaciones son una expresión de piedad popular que ha estado presente en la humanidad desde tiempos remotos. Para Daniel Rodríguez, estas movilizaciones no son exclusivas del cristianismo, sino que se encuentran en todas las religiones. Los motivos son variados: pedir, implorar, agradecer o simplemente recibir el consuelo divino.

Feligreses de rodillas elevan sus oraciones en el interior de la Basílica de Guadalupe. La fe se manifiesta en el silencio y la devoción. Foto: AD Noticias

Según el profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma del Estado de México, Felipe González, el peregrinar está ligado a los procesos migratorios y al verbo “caminar”, que implica una acción con vistas al futuro. Los peregrinos caminan para agradecer a la divinidad los favores concedidos, mientras que los migrantes lo hacen en busca de un porvenir mejor.

“Las peregrinaciones no solo tienen significados religiosos, sino también políticos. A través de ellas, los fieles expresan: ‘Aquí estamos’. Son una política de la presencia”, señala el académico.

¿Se está perdiendo la tradición?

Para el antropólogo, la tradición no ha perdido terreno frente a la modernidad. “Más que un reemplazo de la tradición por la modernidad, creo que se trata de modernidades distintas. Este tipo de manifestaciones culturales son formas reflexivas de ser modernos”, sostiene.

El vocero de la Arquidiócesis explicó que, tras la pandemia de COVID-19 en 2020, la cantidad de peregrinos disminuyó drásticamente, pero se ha ido recuperando año con año.

Niños y adultos recorren juntos el camino desde Toluca hasta la Basílica de Guadalupe. El cansancio pesa, pero la fe los sostiene. Foto: AD Noticias.

El malestar social

Dada su magnitud, esta peregrinación provoca cortes de circulación en varias avenidas principales del Valle de Toluca, como Avenida Bravo, Independencia, Morelos y Paseo Tollocan, hasta incorporarse a la carretera México-Toluca. Estas interrupciones generan molestias entre los vecinos, quienes ven afectados sus tiempos de traslado a la escuela y al trabajo.

Las redes sociales han amplificado expresiones de clasismo y racismo en torno a estas prácticas. Es común encontrar publicaciones con ofensas hacia los peregrinos. Para Felipe González, “estas manifestaciones están fuera del contrato iconográfico y simbólico dominante, que se plantea como científico, laico y altamente consumista. La estética de las peregrinaciones rompe con este modelo. En esa medida, muchos sectores hegemónicos consideran que son tradiciones atrasadas, propias de estadios superados del proceso evolutivo social, o simplemente de pobres”.

Bicicletas adornadas con flores y luces recorren las calles de Toluca, llevando consigo imágenes de la Virgen de Guadalupe. La fe avanza sobre dos ruedas. Foto: AD Noticias

A pesar de las críticas, la fe católica en el Estado de México sigue viva, y la peregrinación diocesana es una prueba de ello.

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