La renovación de la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) ocurre en un contexto donde las personas privadas de la libertad siguen enfrentando condiciones de exclusión estructural: pobreza, origen étnico, trabajos precarios, falta de acceso a educación o a un salario digno.
En 2020, en el Estado de México había más de 34,000 personas en prisión, de las cuales al menos 19,000 estaban en condición de prisión preventiva. Hoy, en 2025, la cifra ha crecido: más de 40,000 personas permanecen privadas de la libertad, a pesar de que durante 2021, 2022 y 2023, la Ley de Amnistía permitió la liberación de casi 3,100 personas.
Ante esta realidad, colectivos como Haz Valer Mi Libertad y Juntos por la Libertad, conformados por familiares de personas injustamente presas, han impulsado una lucha constante por visibilizar las violaciones a derechos humanos, la fabricación de delitos y el uso de la prisión como castigo anticipado.
La LXII Legislatura del Estado de México emitió la convocatoria oficial para elegir a la próxima persona titular de la Codhem. La designación final se realizará el 21 de agosto mediante mayoría calificada del Congreso local.
Antonio Lara Duque, abogado defensor de derechos humanos y fundador del Centro Zeferino Ladrillero, considera que designar a la nueva presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) debe responder a las necesidades reales de las víctimas y no a lógicas burocráticas o de cuotas políticas.

El equilibrio que define una buena presidencia
Para Lara Duque, el punto central es que quien presida la Codhem logre articular saberes técnicos con trabajo territorial.
“Un equilibrio entre el conocimiento técnico especializado en materia de derechos humanos que esté ligado al trabajo en la calle, en las comunidades, en el contacto directo con las personas que han sido víctimas de la violación a los derechos humanos”.
Esta articulación es clave, dice, para evitar los extremos que han marcado negativamente el desempeño de las comisiones de derechos humanos no solo en Edomex, sino en el país.

Dos riesgos para la Codhem
El abogado identifica dos riesgos claros si no se construye ese perfil mixto:
1. Nombrar tecnócratas sin contacto social.
“Tener burócratas, tecnócratas que no conocen la realidad”, advierte.
Históricamente, las comisiones de derechos humanos en México tienden a tener personas con conocimientos desde “los fríos escritorios”, lo cual no es pertinente para la realidad que se vive en uno de los estados más poblados del país, Edomex, señaló el abogado.
2. Designar perfiles sin formación profesional.
El otro riesgo es caer en una visión exclusivamente militante.
“Corremos el riesgo de que nuestra entidad adolezca de un conocimiento integral, como lo requiere la defensa de derechos humanos”, dijo Lara Duque.
Lee más: Exfuncionarios, activistas y operadores políticos entran en la contienda por el control de Derechos Humanos
Juzgados, asambleas, calle: lo técnico debe pisar territorio
La experiencia profesional, insiste Lara Duque, no debe estar desligada del trabajo de campo. El perfil debe ser capaz de sostener un enfoque integral, jurídico y comunitario al mismo tiempo:
“El equilibrio entre formación profesional técnica, pero que debe estar enganchado con el conocimiento de la vida real, de la defensa cotidiana en juzgados, asamblea y demás”.
¿Cuál es el perfil que solicita la convocatoria?
Para postularse se deben cumplir los requisitos del artículo 17 de la ley correspondiente. Entre ellos destacan:
- Ser mexicano y tener más de 35 años
- Tener al menos 5 años de residencia en el Edomex
- Contar preferentemente con título en Derecho
- Tener experiencia en derechos humanos
- No haber tenido cargos políticos recientes ni condenas penales
- No estar inhabilitado en el servicio público
Además, se exige entregar currículum, carta de motivos, propuesta de plan de trabajo, carta de consentimiento de datos y diversos documentos probatorios.


Síguenos