El pez amarillo o mexcalpique de Zempoala, una especie endémica de México, enfrenta una dura batalla por sobrevivir en su hábitat natural. María Aneliz Vargas Guzmán, egresada de Biología por la UAEMéx, realizó una investigación que pone en evidencia los daños ambientales en el Bordo “San Elías”, ubicado en la Cuenca del Alto Lerma, y cómo estos afectan a esta especie.
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Su trabajo de tesis, galardonado con el Premio Estatal de la Juventud 2024 en la modalidad de Protección al Ambiente, partió de un análisis minucioso del agua y los sedimentos de la zona. Entre los hallazgos más preocupantes, destacan concentraciones tóxicas de elementos como cromo, cadmio, plomo y arsénico, superando los límites permitidos según guías internacionales. También se detectaron niveles altos de fosfatos, turbidez y sólidos suspendidos, factores que impactan directamente en los tejidos del pez, como branquias e hígado.
Lamentablemente, durante la investigación, el pez amarillo desapareció del Bordo San Elías, lo que obligó a continuar los estudios en estanques de semi cautiverio. Sin embargo, esto no detuvo a Vargas Guzmán, quien logró concluir que estas condiciones son devastadoras para la vida acuática y representan un llamado urgente a la acción.
“Debemos reflexionar sobre nuestras actividades cotidianas que contaminan los ecosistemas. No es solo responsabilidad de las autoridades, sino de todos nosotros”, comentó la investigadora, quien busca inspirar a la sociedad a proteger las especies endémicas y sus hábitats.
Este proyecto no solo le valió un reconocimiento estatal, sino que abre la puerta a seguir trabajando en estrategias de conservación y políticas más estrictas para prevenir el daño ambiental.


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