Así votaron: diputados del norponiente miden fuerzas en el Plan B de Sheinbaum

La ratificación de la reforma electoral no solo definió una postura legislativa: evidenció bloques, reconversiones y perfiles con proyección municipal.
abril 10, 2026

El tablero legislativo de la LXII Legislatura del Estado de México cerró la sesión del 9 de abril de 2026 con una aritmética previsible: 60 votos a favor y 15 en contra para ratificar la minuta federal del llamado “Plan B” electoral. Sin embargo, la lectura del bloque de 11 diputados que representan una de las zonas de mayor peso político y demográfico del Valle de México muestra que la votación también funcionó como un primer ensayo de fuerzas rumbo a 2027.

La reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum establece un tope salarial para funcionarios electorales, limita a 15 el número de regidurías por ayuntamiento y fija un techo de 0.70 por ciento del gasto estatal para los congresos locales. En el plano mexiquense, más allá de sus efectos administrativos, la discusión sirvió para medir alineamientos partidistas, exhibir conversiones recientes y perfilar a figuras con proyección municipal.

Los conversos y la disputa por el norponiente

Uno de los votos más sintomáticos de la jornada salió de la curul del Distrito 16. Román Francisco Cortés Lugo, quien en septiembre de 2025 dejó al PAN para incorporarse a Morena, respaldó el dictamen promovido desde el oficialismo federal. Más que un trámite legislativo, su voto refuerza su alineación con el bloque gobernante en un municipio como Atizapán de Zaragoza, donde ya se mueve la disputa por la sucesión.

En ese mismo municipio, la posición contraria se expresó desde la representación plurinominal. Anuar Roberto Azar Figueroa, dirigente estatal del PAN y coordinador nacional de los diputados locales de su partido, votó en contra. Su rechazo a la reforma, cuestionada por la oposición como una simulación, mantiene firme su línea política en un escenario donde su nombre sigue apareciendo entre los perfiles con peso en la disputa atizapense.

Un proceso de reconversión similar se observó en Cuautitlán Izcalli. Héctor Karim Carvallo Delfín, exalcalde priista y hoy legislador de Morena por el Distrito 43, se sumó al bloque mayoritario. Respaldar una reforma que acota márgenes presupuestales en los ayuntamientos forma parte del costo político asumido por un perfil que busca reposicionarse dentro del oficialismo en su municipio.

Nicolás Romero y Tlalnepantla: choque de maquinarias

Donde la votación exhibió con mayor claridad una confrontación de bloques fue en municipios históricamente disputados. En Nicolás Romero, oficialismo y oposición volvieron a medir fuerza territorial. Armando Navarrete López, de Morena, quien ya gobernó el municipio durante dos periodos consecutivos, votó a favor de la iniciativa y reafirmó su cercanía con la línea del oficialismo.

Del otro lado, PRI y PAN marcaron distancia. Alejandro Castro Hernández, expresidente municipal y ahora diputado plurinominal del PRI, votó en contra, en una señal dirigida a la recomposición de la base tricolor en ese municipio. A esa postura se sumó Alexia Dávila Sánchez, del PAN, quien desde la representación plurinominal mantuvo el bloque opositor en Nicolás Romero y refuerza su visibilidad como uno de los cuadros panistas a seguir rumbo a 2027.

La misma lógica se replicó en Tlalnepantla de Baz, donde dos perfiles con proyección política local quedaron en posiciones opuestas. Arleth Stephanie Grimaldo Osorio, de Morena y diputada por el Distrito 37, votó a favor de la reforma; Krishna Karina Romero Velázquez, del PAN y legisladora por el Distrito 18, lo hizo en contra, bajo el argumento opositor de que el “Plan B” debilita la autonomía municipal y los contrapesos locales.

El muro de Huixquilucan y el aval de Naucalpan

En el flanco más firme de la oposición, Pablo Fernández de Cevallos González, coordinador del Grupo Parlamentario del PAN y diputado por el Distrito 17, votó en contra. Desde Huixquilucan, bastión panista, su postura resultaba políticamente consistente: defender la narrativa de que la reforma no atiende problemas estructurales del sistema electoral y sí reduce contrapesos institucionales.

En contraste, en Naucalpan no hubo ruptura con la lógica del oficialismo. Israel Espíndola López, diputado de Morena por el Distrito 30, votó a favor del ajuste en regidurías y del tope al gasto legislativo, en línea con la política de austeridad impulsada por el bloque gobernante.

El saldo de la jornada

De los 11 perfiles metropolitanos observados, el balance final fue de seis votos a favor del bloque oficialista —Morena y sus aliados— y cinco en contra por parte de la oposición encabezada por PAN y PRI.

Con el Estado de México sumándose a las legislaturas que ya validaron la reforma constitucional, el Congreso local tendrá ahora que armonizar su marco legal en las próximas semanas. Pero más allá del impacto presupuestal acotado que podría tener en la entidad —donde el Congreso local ya opera por debajo del límite fijado y los ayuntamientos no rebasan hoy ese número de regidurías—, la votación dejó algo más relevante: una radiografía temprana de los cuadros que ya empezaron a operar en clave electoral.

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