El índice de pobreza laboral en el Estado de México disminuyó 5.1 puntos porcentuales durante el primer trimestre de 2025, bajo la administración de la gobernadora Delfina Gómez, por lo que 33.2% de la población se encuentra en pobreza laboral, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.
¿Qué es la pobreza laboral?
De acuerdo con el CONEVAL, la pobreza laboral es un indicador que ayuda a identificar a la población que recibe un ingreso mínimo comparado a la canasta alimentaria de México. Se actualiza trimestralmente a nivel nacional, estatal y sectorial para hacer un diagnóstico sobre el crecimiento económico de las regiones.

Disminuye la pobreza laboral
En 2018, el 38.3% de los mexiquenses no podía adquirir la canasta alimentaria con el ingreso de su trabajo. Siete años después, la cifra se redujo de manera significativa. El cambio no puede entenderse sin el aumento del salario mínimo: de 88.4 pesos en 2018 a 278.8 pesos en 2025. Un alza real del 131%.
Las estadísticas laborales también reflejan una recuperación: la Población Económicamente Activa (PEA) creció 9.4% y alcanzó 8.2 millones de personas, con 770 mil ocupados más y 63 mil desempleados menos.
El crecimiento económico, aunque modesto (0.6% del PIB entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2025), estuvo acompañado de una inflación contenida en 3.51%.



De acuerdo con datos del INEGI, en 2018 la PEA era de 7.9 millones de personas; para el primer trimestre de 2025 alcanzó 8.2 millones, es decir, 708 mil más. En ese mismo periodo, la pobreza laboral pasó de 38.3% (3.3 millones de personas) en el 2018 a 33.2% (2.72 millones) en el 2025, lo que significa que alrededor de 310 mil mexiquenses dejaron de estar en esta condición.
El peso de la informalidad
Pero el avance tiene un límite. Más de la mitad de los trabajadores en Edomex (54.1%) sigue en la informalidad: sin seguridad social, sin derechos laborales y con ingresos promedio muy por debajo de los formales. Mientras un hombre asalariado formal gana 13 519 pesos mensuales, uno informal apenas llega a 8 691. En el caso de las mujeres, la brecha es aún más amplia: 11 653 frente a 6 146 pesos.
El sector informal absorbe a 2.8 millones de personas, entre ellos trabajadores domésticos, campesinos y asalariados en empresas formales, pero sin contrato. Este sector sostiene parte del descenso en la pobreza laboral, pero sin resolver las desigualdades estructurales.


Jóvenes y vulnerabilidad persistente
La mejora tampoco ha alcanzado plenamente a los jóvenes de entre 18 y 29 años. Aunque muchos están ocupados, concentran los mayores niveles de desempleo, incluso con educación superior. Para quienes logran colocarse, los salarios suelen rondar apenas el mínimo. Ventas, despachadores y dependientes de comercio son los sectores que más concentran a estos trabajadores con uno o más salarios mínimos: más de 437 mil personas en 2025.
Entre técnica y política
El descenso de la pobreza laboral es real y cuantificable. Es el resultado de una política sostenida de aumentos al salario mínimo desde 2019, respaldada por un entorno macroeconómico estable. Pero también es un dato político: permite a la administración de Delfina Gómez mostrar resultados en el corto plazo en el estado más poblado del país.
El Estado de México muestra señales claras de recuperación económica, con mejoras en empleo, salario e ingreso. Sin embargo, la informalidad laboral sigue siendo un desafío estructural que requiere atención para garantizar condiciones laborales dignas para toda la población.


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