- 2 de marzo: 202 años y ruta
- El Verde mueve ficha
- La UAEMéx no ha cambiado
- La herencia incómoda
2 de marzo: de la resiliencia a la decisión
El 2 de marzo es apenas un recordatorio. Lo relevante no es 1824; es 2026. El Estado de México dejó de ser sólo bastión del viejo régimen y comenzó a discutirse a sí mismo. Durante décadas fuimos una sociedad resiliente: resistimos desigualdad estructural, centralismo interno y control vertical del poder. Hoy la conversación es distinta. No se trata de aguantar, sino de decidir qué modelo queremos sostener y cuál no estamos dispuestos a repetir. La alternancia abrió una ruta que obliga a claridad política. El círculo rojo mexiquense entiende que volver atrás no es opción viable. La resiliencia cumplió su ciclo; ahora toca dirección.
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El Verde mueve ficha
En medio del jaloneo con Morena por la reforma electoral, el PVEM empezó a proyectar rostro propio. Gira de medios en CDMX, entrevistas con Poncho Gutiérrez y Milenio, exposición calculada. El nombre que se empuja es Pepe Couttolenc, perfilado como el nuevo “niño verde” mexiquense. No es espontáneo, es estrategia. El Verde quiere negociar con voz propia y crecer donde hay volumen real: el Estado de México. Aquí se está jugando su siguiente apuesta.
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La UAEMéx no ha cambiado
La Universidad Autónoma del Estado de México sigue siendo estructuralmente la misma. Este 3 de marzo la rectora rinde informe por obligación legal, apenas siete meses después de asumir. La expectativa era ruptura; el resultado ha sido administración. El poder interno conserva sus equilibrios y la operación cotidiana no muestra rediseño visible. La rectoría se mueve en entornos controlados, con interlocución limitada hacia afuera. El cambio prometido aún no se traduce en transformación institucional.
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La herencia incómoda
La presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación en el Estado de México está documentada desde al menos 2015, cuando el PRI aún controlaba la estructura estatal. No fue irrupción repentina, fue expansión gradual en corredores industriales, zonas metropolitanas y municipios estratégicos. Eso no ocurre sin tolerancia operativa y fallas institucionales prolongadas. La arquitectura de seguridad mexiquense era amplia, pero permeable. Llamarlo herencia no es consigna, es cronología.

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