Toluca, Méx.- La crisis del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que se manifiesta desde hace años como una especie de sentencia acompañada de sentimientos de regocijo o de indiferencia, se recrudece conforme se acerca el 2017.
En los últimos años, este partido-movimiento sufrió profundas mutaciones. En lo que queda, siguen los contrastes y divisiones entre grupos y facciones, sobre todo cuando algún resultado electoral cuantifica un retroceso. La inconsistencia política resalta su pérdida de identidad opositora y los escándalos que se han sucedido revelan lagunas éticas y vicios morales.
El senador Alejandro Encinas Rodríguez, quien hace poco renunció a su militancia perredista, alertó que el partido del sol azteca es “un barco sin rumbo ni timonel”, que se encuentra a la deriva, sumado a que carece de liderazgos fuertes, en medio de una disputa que parece no tener fin y refiere que la corriente Nueva Izquierda, que encabezan Jesús Ortega y Jesús Zambrano, es responsable del hundimiento del partido.
Los números son claros: en las elecciones intermedias de 2009, el PRD sólo obtuvo 12% de los votos, y seis años después, en las de 2015, ganó casi 100 mil sufragios más, pero su porcentaje se redujo de 12.1 a 10.8%.
Encinas cuestiona la política de alianzas del PRD con el PAN, con los ejemplos en Veracruz, donde ganó un panista, y afirmó que por la fragmentación de la izquierda Acción Nacional lleva de franquicia al PRD.
En el caso del Estado de México, las noticias han sido diversas. De cara al proceso electoral del 2017, las tribus no se ponen de acuerdo, a pesar de la intervención de su presidenta nacional, Alejandra Barrales Magdaleno, identificada con el grupo político del jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.
Pero los roces se han sucedido constantemente. Al interior del PRD nacional se creó un consejo consultivo integrado por “15 militantes distinguidos” que definirían las estrategias políticas en materia electoral para el Estado de México y para la elección presidencial, donde se colocaron Héctor Bautista López, dueño de la tribu Alternativa Democrática Nacional (ADN) que, en términos estrictos, domina al partido y pretende imponer como candidato al diputado local Juan Zepeda.
También está Domitilo Posadas Hernández, representante de Patria Digna, que aglutina a la chiquillada y quien se ha inconformado con las medidas que Barrales ha impulsado para mantener cohesionado al partido.
Juan Zepeda, coordinador del partido en la LIX Legislatura y a quien la diputada Juana Bonilla Jaime considera el “mejor prospecto de la izquierda” en estos momentos, también ha abonado al descrédito del instituto político, al considerar que de darse una alianza con el PAN se correría el riesgo de la desaparición del PRD, lo que definitivamente sería un golpe mortal para el perredismo nacional.
A la par de los altibajos electorales, las divisiones internas, los desaciertos de sus gobiernos locales y las contradicciones de su conducta política, la manifestación más sobresaliente y contundente de la crisis del PRD radica en que los perredistas dan un mensaje confuso a la ciudadanía.
Los aspirantes y las tribus
Por el PRD eran cinco los aspirantes: el líder de los diputados locales, Juan Zepeda de ADN; el diputado local Javier Salinas Narváez, de Nueva Izquierda (NI); los alcaldes de Chalco, Ramón Montalvo, también de NI, y de Nezahualcóyotl, Juan Hugo de la Rosa, de ADN; además del secretario electoral del PRD Nacional, Octavio Martínez Vargas, de NI.
Pero, tras las reuniones de la dirigencia nacional y la estatal, la lista de aspirantes se redujo a dos: Juan Zepeda y Javier Salinas.
Movimiento por la Democracia
Corriente formada por cuadros de la izquierda histórica: ex militantes del Partido Socialista Unificado de México y de la corriente Punto Crítico, ex dirigentes del 68, algunos cuadros intelectuales y destacados líderes sociales. Creada por Pablo Gómez Álvarez.
Movimiento Cívico
Es una de las organizaciones más añejas del PRD y de la izquierda en México. Mantiene posturas de izquierda revolucionara, socialista, y anticapitalista. Se le conoce como Los Cívicos, por la vertiente que provienen de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), y sus principales dirigentes son: Mario Saucedo Pérez y Jesús Humberto Zazueta Aguilar.
Red de Izquierda Revolucionaria
Corriente liderada por José Antonio Rueda y Pablo Franco tiene como miembros a Ex Militantes del Partido Comunista Mexicano e incluso de Partidos Clandestinos de Izquierda. Esta corriente edita la revista La Izquierda a Debate.
Unidad y Renovación
Corriente liderada por Armando Quintero Martínez, formada por exsindicalistas universitarios, taxistas y solicitantes de vivienda.
Nueva Izquierda
Corriente que ocupa la mayoría de los puestos de la estructura burocrática del PRD, es liderada por Jesús Ortega y Jesús Zambrano Grijalva, conocida coloquialmente como “Los Chuchos”.
Izquierda Social
Escisión de IDN, básicamente conformada por miembros del gobierno del ex jefe de gobierno del otrora Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, como Benito Mirón Lince y Alejandra Barrales.
Izquierda Democrática Nacional
Tras los video-escándalos de 2004, al interior de esta expresión política, se conformó una dirección colegiada para definir su participación en la etapa del desafuero a López Obrador y la elección del 2006. Actualmente están al frente de esta corriente el diputado Agustín Guerrero, y Dolores Padierna, ex jefa delegacional en Cuauhtémoc.
Alternativa Democrática Nacional
Corriente interna del PRD, de políticos del Estado de México, y es liderada por Héctor Miguel Bautista López.
Foro Nuevo Sol
Corriente Socialdemócrata, liderada por Amalia García. Algún tiempo fue la corriente mayoritaria, conocidos coloquialmente como Los Amalios.
Los Galileos
De reciente creación, encabezada por Guadalupe Acosta Naranjo y donde se integran Fernando Belauzarán Méndez, diputado federal, y René Arce Círigo.


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