La alcaldesa de Ixtlahuaca, María Guadalupe Díaz Avilez, permaneció en el templete entre aplausos que resonaban en espera de la rendición de cuentas con su Primer Informe de Gobierno. El público parecía dividido entre invitados y figuras que dejaron al descubierto las fracturas que hoy existen en Morena.
Al inicio del evento, Díaz Avilez dio la bienvenida “a los mexiquenses de corazón”, una referencia al senador Higinio Martínez, uno de los invitados centrales. La alcaldesa lo reconoció públicamente como “el mayor liderazgo del Estado de México”, un gesto que exhibe el peso de esta corriente en su administración.

La presencia de Mariela Gutiérrez, senadora y figura clave de Mexiquenses de Corazón, también llamó la atención. Su asistencia ocurrió un día después de la polémica aparición en el informe de la alcaldesa de Tecámac, Rosa Wong, donde un grupo de trabajadores se manifestó por presuntos despidos injustificados.

El evento en Ixtlahuaca reavivó la fractura que avanza en Morena en el Edomex. El caso más visible es Tecámac, donde Rosa Wong se deslindó de la estructura política que por años la respaldó. Aunque inició su carrera arropada por Mexiquenses de Corazón, hoy la alcaldesa se alineó con la gobernadora Delfina Gómez y con el bloque delfinista.
Ese giro provocó una reconfiguración interna: perfiles cercanos a Mariela Gutiérrez perdieron espacios y el gabinete municipal comenzó a integrarse con figuras leales a Wong. Lo que antes era una alianza sólida entre ambas lideresas ahora es un distanciamiento evidente.

La asistencia de Higinio Martínez y Mariela Gutiérrez al informe de Díaz Avilez envió un mensaje claro: el grupo busca mostrar cohesión en momentos de tensión interna. La alcaldesa de Ixtlahuaca reafirmó su cercanía con esa corriente, justo cuando la disputa por el control político en el Edomex se agudiza.

