El municipio de El Oro, en el Estado de México, atraviesa una crisis de ingobernabilidad que ya impacta directamente la vida cotidiana de miles de personas. Desde hace varios días, 19 comunidades y la cabecera municipal permanecen sin agua, la recolección de basura lleva semanas suspendida y el Ayuntamiento opera sin áreas administrativas clave.
La población denuncia abandono y un vacío de autoridad, mientras avanza una solicitud para destituir a la presidenta municipal, Juana Elizabeth Díaz Peñaloza.
¿Qué está pasando en El Oro?
Desde el sábado 25 de octubre, los trabajadores del organismo operador de agua dejaron de bombear el servicio debido a la falta de pago de salarios. Con ello, hospitales, escuelas, comercios, viviendas e incluso el penal quedaron sin suministro.
Paralelamente, la recolección de basura lleva al menos 20 días detenida: los camiones están llenos, no hay depósitos intermedios y las calles están saturadas de desechos.
Vecinos describen la situación como “un caos total”.
¿Por qué no funcionan los servicios públicos?
De acuerdo con testimonios internos, no se han pagado sueldos a empleados municipales, incluyendo servicios de limpia y agua. Tampoco hay contratos vigentes con empresas para recolección de basura ni mantenimiento.
Además, dentro del gobierno municipal no existe dirección jurídica funcional, no hay titular del DIF y la Contraloría Interna no está legalmente constituida, lo que ha derivado en pérdida de juicios y trámites sin resolución.



Uno de los casos más graves es el del establecimiento El Vagón Express, donde un desalojo irregular podría costar más de un millón de pesos al Ayuntamiento en indemnizaciones.
¿Qué pasa con la presidenta municipal?
Denuncias de miembros del cabildo y habitantes, señalan que Juana Elizabeth Díaz Peñaloza ha estado ausente del municipio. Se presenta únicamente para sesiones de Cabildo y se retira.
En estas sesiones:
- Ha prohibido el acceso a la ciudadanía, incluso en cabildos abiertos.
- Ha impedido la transmisión pública.
- Ha clausurado sesiones mientras todavía había intervenciones.

También se señala que no se reciben documentos oficiales, porque se impide sellarlos de recibido.
¿Cómo reaccionó la población?
Este 5 de noviembre, habitantes de distintas comunidades arrojaron bolsas de basura frente al Palacio Municipal, en una protesta convocada por redes sociales.
Además, bloquearon accesos al municipio y retuvieron al director de Servicios Públicos y a un representante de Gobernación.
Los manifestantes exigieron que la alcaldesa dé la cara.




¿Qué respondió el gobierno local?
A través de un comunicado, el Ayuntamiento afirmó que los actos de protesta no son legítimos, sino “expresiones de violencia que vulneran la convivencia”, e hizo un llamado a la comunidad a mantener el diálogo. Sin embargo, no anunció medidas para restablecer el agua ni la recolección de basura.

¿Por qué el Cabildo pide la destitución de la presidenta?
El 4 de noviembre, la segunda, quinta y séptima regidoras, junto con el cuarto regidor y el síndico municipal, entregaron al Congreso del Estado de México la solicitud oficial de destitución.
Argumentan:
- Ingobernabilidad,
- Abandono de funciones,
- Falta de servicios básicos,
- Adeudos a 450 empleados,
- Y presunto desvío de ingresos municipales.
Según el síndico, los recursos de baños públicos, plazas y sitios turísticos no ingresan a Tesorería, sino que se entregan directamente a la presidenta.
Estos ingresos suman entre 180 000 y 250 000 pesos mensuales.




El Congreso deberá decidir si inicia el procedimiento de destitución.
La Fiscalía estatal abrió una investigación de oficio sobre los hechos del 5 de noviembre. AD Noticias consulto a la institución para preguntar si las investigaciones son por las protestas o por las denuncias de los vecinos, a lo que respondió que:
«Se inició por hechos y se tiene que esclarecer todo lo que ocurrió, conforme vaya determinando el mp podría tener más información de qué delitos fueron los que se acreditaron»

