El diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar no fue a Nezahualcóyotl ni a Ecatepec a tomarse la foto. Fue a mandar señales.
En política mexiquense, nadie activa estructura en el oriente por cortesía.
El territorio que define elecciones
Nezahualcóyotl y Ecatepec no son municipios más.
Son masa electoral, estructura territorial y músculo organizativo.
Quien consolida presencia ahí no construye agenda local: construye poder estatal.
El oriente decide gubernaturas, senadurías y controla narrativas internas.

La foto importa más que el discurso
En Neza estuvo acompañado por el senador Higinio Martínez Miranda, el alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo y el exedil Juan Hugo de la Rosa García.
Esa alineación no es casual.
Es el bloque histórico del oriente mostrando cohesión en un momento donde Morena vive reacomodos internos.
La presencia conjunta manda un mensaje de coordinación, no de disputa abierta.

El Plan Oriente como dispositivo político
El llamado Plan Integral del Oriente no es solo un programa de infraestructura.
Es un instrumento de articulación territorial.
Cuando se habla de inversión, desarrollo y servicios, también se habla de control político, asignación presupuestal y liderazgo regional.
Quien se posiciona como impulsor del plan se coloca en el centro de futuras decisiones.
Ecatepec: el botín estructural
En Ecatepec, junto a la alcaldesa Azucena Cisneros Coss, el mensaje fue organización.
Ecatepec no solo es el padrón electoral más grande del país.
Es el municipio que puede inclinar correlaciones internas dentro de Morena.
Activar estructura ahí significa anticiparse.

¿Qué está moviendo Ramírez Cuéllar?
Tres hipótesis razonables:
- Consolidar liderazgo territorial dentro del movimiento.
- Fortalecer alianzas rumbo a 2027.
- Proyectar presencia en el estado más estratégico del país.

Ramírez Cuéllar no es un operador municipal improvisado.
Tiene trayectoria nacional y experiencia en conducción partidista.
Su activación en el Edomex no es espontánea.
El fondo del movimiento
Morena gobierna el Estado de México con Delfina Gómez Álvarez, pero el movimiento no es monolítico.
Hay corrientes, liderazgos históricos, grupos regionales.
Cuando una figura nacional recorre territorio acompañado de pesos locales, el mensaje es claro: se están alineando fichas.
La síntesis
No fue una gira.
Fue un movimiento de posicionamiento.
En el Edomex, el poder no se anuncia. Se construye municipio por municipio.
Y cuando el oriente se activa, el tablero estatal comienza a reconfigurarse.


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