En febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum enviará al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma electoral que busca cambiar la manera de asignar las diputaciones plurinominales, reducir el gasto de partidos y autoridades electorales, reorganizar los OPLEs y disminuir el número de regidores en los municipios.
Plurinominales: nueva fórmula
Uno de los ejes de la reforma consiste en cambiar la fórmula por la que se designa a los diputados y senadores de representación proporcional.
“Los llamados plurinominales sí existen, que se eligen de manera distinta, que no sean estas listas de las cúpulas de los partidos, que en realidad nunca van a buscar el voto con la gente”, expresó la presidenta recientemente en una conferencia matutina.
Ahorro de recursos y reorganización electoral
Sheinbaum ha justificado la reforma en términos de eficiencia económica y operativa. Señaló que es necesario reducir los gastos en partidos, el INE y los OPLEs, al considerar que suelen duplicar funciones.
Apoyos y resistencias

En el ámbito local, el diputado morenista Francisco Vázquez reconoció que las plurinominales fueron clave para el crecimiento inicial de Morena y señaló que, de aprobarse la reforma federal, el Estado de México deberá armonizar su legislación electoral. También defendió la permanencia de los OPLEs por su conocimiento del territorio estatal.
AD Noticias ha documentado, en análisis previos, que las principales beneficiadas del actual sistema de plurinominales son las burocracias partidistas, que concentran las curules de representación proporcional a través de listas controladas por las dirigencias, sin una correlación directa con el voto ciudadano ni con trabajo territorial verificable.
En contraste, las dirigencias del PRD en el Edomex —Araceli Casasola y Omar Ortega— advirtieron que la reforma podría afectar la representación de partidos pequeños, sin responder a la evidencia pública de que el mecanismo vigente ha funcionado como un sistema de protección para cuadros internos con baja votación efectiva.
A nivel federal, el dirigente del PT, Reginaldo Sandoval, sostuvo que no existe justificación para modificar el sistema, pese a que las reglas actuales permiten que partidos con escaso respaldo electoral retengan posiciones legislativas mediante listas plurinominales aseguradas.
El PRI calificó la iniciativa como la “Ley Maduro”, una acusación sin sustento técnico que omite el papel que las dirigencias han jugado en el uso discrecional de las plurinominales durante décadas.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que la representación de minorías está garantizada con una fórmula más democrática y que la autonomía del INE permanece intacta, al tiempo que defendió la reforma como un ajuste estructural para transparentar la representación política y reducir costos del sistema electoral.
¿Las plurinominales garantizan democracia?
Las plurinominales existen en México desde 1977 para garantizar la representación de partidos minoritarios.

Actualmente, 200 de los 500 diputados federales se eligen por este mecanismo. Sin embargo, países con sistemas democráticos como Reino Unido y Francia no dependen de plurinominales para asegurar diversidad.
En esos países, la mayoría de los legisladores son elegidos por mayoría relativa en distritos uninominales o sus equivalentes, lo que fortalece la relación directa entre votante y representante.
Si la reforma se aprueba, las plurinominales podrían mantenerse con otra fórmula más democrática, reduciendo el control de las cúpulas partidistas.
Así mismo, se transformaría la manera en que se representa a los ciudadanos en el Congreso. Además de reducir gastos y centralizar funciones electorales sin comprometer la autonomía del INE.
La democracia, en este sentido, no responde únicamente a un aspecto cuantitativo, sino a la capacidad de quienes ocupan un curul de representar los intereses y necesidades de los diferentes sectores de la sociedad.

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