Gran expectativa despertó en los aficionados mexicanos el regreso de la NFL al Estadio Azteca, tras dos años de ausencia.
Largas filas de autos y de personas podían observarse en las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula. No importaba que sus equipos no jugaran esta noche, lo importante era disfrutar del espectáculo de la NFL.

La cancha del Azteca se transformó en un emparrillado donde se enfrentarían los Angeles Chargers contra Kansas City Chiefs.
La NFL se adueñó del Coloso de Santa Úrsula para satisfacción de los aficionados mexicanos.
A unos minutos de empezar el encuentro había gente en busca de un boleto en taquilla, mientras que en la reventa pedían hasta tres mil pesos a los desesperados por entrar y ahorrarse una fila.



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