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Regresan los mutantes

La séptima película en la saga “X-Men” es, sin duda, la más ambiciosa de la franquicia, no solo por la historia en la que se basó —una de las favoritas de los fans del cómic, sino por el ensamble que trabajó bajo las órdenes del director Bryan Singer.

El filme, que tiene planeado estrenarse el próximo 22 de mayo, narra la historia de los mutantes en el pasado y en el futuro.

De ahí que participen actores que tomaron parte en las primeras entregas cinematográficas de los mutantes así como aquellos que participaron en “First Class”, la cinta que mostraba los orígenes de algunos de los personajes.

El guión, apegado a la historia que en 1981 publicó Marvel, editorial dueña de los derechos de los personajes, narra la historia de un hipotético futuro en el que los mutantes son perseguidos por las autoridades que los consideran una amenaza.

Su única salvación radica en el pasado, en el punto histórico en que el devenir puede cambiar el rumbo de lo que ya es un desolador futuro para muchos de los protagonistas.

“Fue raro, pero muy interesante trabajar en esta película por el elenco. Por un lado, al comienzo de la película tenemos a los expertos, los mutantes poderosos, y por el otro teníamos a los jóvenes inexpertos que buscaban su camino.

“Esos cambios hicieron que todo el proceso fuera intenso, pero fue increíble. Se creó un lazo muy fuerte entre otros”, dijo Hugh Jackman, quien regresa al papel de Wolverine, personaje que guía la trama en esta secuela

De acuerdo con el actor australiano, la clave del filme radica en la historia que busca replantear las decisiones del pasado para ofrecer un futuro brillante a los populares mutantes.

“Está tan bien planeado este guión que a mi personaje y al resto le permite visualizar cómo afectan las decisiones. Funciona, además, porque puede ser el punto de partida para un nuevo comienzo de la franquicia”, agregó el protagonista.

En la conferencia de prensa, ante medios de comunicación de todo el mundo, también participaron los actores Patrick Stewart y James McAvoy, quienes interpretan al profesor Charles Xavier en el futuro y en el pasado, respectivamente.

A decir de ambos, la simple idea de interactuar en una misma escena les permitió replantearse las posibilidades que existían en torno a los X-Men.

“Trabajar con James me hizo pensar que debería volver a filmar las películas originales para retomar mucho de lo que le dio al personaje”, indicó Stewart.

Por su parte, McAvoy aseguró que conoce desde hace varios años el personaje de Stewart, que le sirvió para entender el camino que Xavier había recorrido para convertirse en el guía de los X-Men.

“He visto el papel de Patrick hace muchos años, he visto cómo lo define y cómo lo ha llevado al punto que todos conocemos.

“Mi gran reto era tratar de capturar eso para darlo a la versión joven e inexperta de Xavier”, comentó McAvoy.

Al encuentro con la prensa también acudieron Michael Fassbender y Ellen Page, Magneto y Kitty Pride, respectivamente, quienes coincidieron al señalar la importancia de trabajar al lado de un elenco tan grande y con tantos reconocimientos a cuestas.

“Fue intenso, tantos grandes actores alrededor, con una historia como ésta. No tienes margen de error”, dijo Fassbender.

“Lo que buscas como actor es encontrar un espacio en medio de todos estos increíbles actores. Te vuelves loco de estar ahí y darte cuenta de la intensidad que imprimen a las cosas”, agregó Page.

El lado oscuro del filme, que tuvo un costo de producción superior a los 250 millones de dólares, recae en Peter Dinklage, el actor que da vida al doctor Bolivar Trask y quien ha ganado popularidad gracias a su personaje de Tyrion Lannister en “Juego de Tronos”, la serie de televisión.

Dinklage aseguró que el suyo no es un villano clásico pues, desde su perspectiva, sus motivaciones tienen que ver con lo que él cree realmente correcto.

“Trask piensa que sus decisiones realmente están ayudando a la humanidad, que les está dando una oportunidad para defenderse de lo desconocido y así quizá lograr que todos trabajen juntos.

“Tiene algunas capas oscuras, pero no es el malo de la película”, comentó Dinklage.

Esos matices fueron el principal objetivo de Simon Kinberg, guionista del filme.

Kinberrg trató de que cada uno de los personajes tuviera el peso suficiente para justificar su aparición en la historia.

“Sabía que tenía que lograr que cada personaje tuviera un arco emocional. Era muy importante que cada uno tuviera su propia historia, que funcionaran por separado”, explicó el escritor.

Finalmente, los productores Hutch Parker y Lauren Shuler-Donner hablaron acerca de lo complejo que resultó coordinar un elenco tan grande durante todo el tiempo que duró la filmación.

“Era realmente difícil. Trabajábamos un mes con una parte del elenco y luego lo hacíamos con otros.

“Teníamos que adaptarnos a los tiempos de cada uno de los protagonistas, pero al final el resultado fue espectacular”, concluyó Parker.

(Con información de Vanguardia)