Tras repavimentar la avenida Hidalgo desde Vicente Guerrero, hasta la calle Agustín Millán, los módulos, boyas y fantasmas que hacían la división entre ciclovía y carretera no han sido repuestos.
Pese a que se había anunciado que estas señaléticas estarían en su lugar nuevamente desde el 20 de julio (aproximadamente), hoy, a más de diez días, el camino sigue sin dividirse.
Quienes han sacado provecho de esta situación, son los automovilistas, principalmente que van a escuelas ubicadas en la zona, ya que, al no existir la división de la ciclovías, estos ocupan el lugar como estacionamiento.
Derivado de esto, los ciclistas corren peligro al darse a la necesidad de entrar a los carriles automovilísticos, tras la falta de elementos de seguridad vial en la zona que mantenga el orden en el lugar.
Cabe destacar que más adelante la ciclovía continúa, no obstante las condiciones en las que se encuentra es lamentable pues hacen falta algunos módulos y fantasmas así como el caso de algunos de los postes de precaución que han sido eliminados y derribados.
Y si se toma en cuenta, que al pasar la Alameda central se encuentra un bache derivado de una tapa de drenaje rota en el lugar, la seguridad del ciclista es vulnerable por toda la zona pues desde una lesión, hasta ser atropellados son parte de la cotidianidad y los peligros de usar estas ciclovías.


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