Toluca, México; 10 de octubre de 2019.- Anualmente, las instituciones de salud del Estado de México atienden alrededor de 800 casos de rotavirus, infección intestinal que provoca diarrea y vómitos en niños menores de cinco años, que de acuerdo al Censo del INEGI de 2010 sumaban una población de aproximadamente un millón 420 mil infantes en ese año.
Eric Omar López Olivera, responsable del Programa de Vacunación del Instituto de Salud estatal, admitió que el nivel de vacunación contra ese padecimiento está por debajo del promedio nacional ya que solo 6 de cada 10 niños reciben la dosis, mientras que en el ámbito nacional es de más de 7, aunque sí se ha logrado disminuir la incidencia y mortalidad derivadas de esta enfermedad.
Cabe señalar que en el marco de la Segunda Semana Nacional de Salud, efectuada del 20 al 24 de mayo, en la entidad se aplicaron más de 684 mil vacunas como la triple viral, BCG contra la tuberculosis, DTP (difteria, tos ferina y tétanos), contra el rotavirus y Hepatitis B, entre otras, con las que se buscó completar esquemas básicos.
El especialista del ISEM explicó que en el caso del rotavirus este malestar ocurre con mayor frecuencia durante el invierno, ya que el virus que lo provoca se adapta a las bajas temperaturas de la época, aunado a que en esa temporada del año también desciende la respuesta inmunitaria de las y los niños, por lo que son más propensos a enfermar de otros padecimientos, además de los de tipo respiratorios.
Los padres de familia deben estar al pendiente de que sus hijos reciban el esquema de vacunación completa
López Olivera hizo un llamado a los padres de familia para que apliquen el esquema de vacunación completo, que consta de tres dosis: la primera a los dos meses de edad, la segunda en el primer cuatrimestre después del nacimiento, y la tercera y última a los seis meses.
Explicó que el rotavirus es altamente infeccioso y, debido a su estabilidad en el medio ambiente, puede sobrevivir por varias horas en las manos de una persona y también en superficies sólidas; åademás, puede conservarse por el mismo lapso en heces humanas.
Los síntomas suelen aparecer dos días después de que las y los menores se exponen al virus. La diarrea líquida grave, vómito, fiebre, dolor en la región abdominal son señales a las que es necesario estar atentos. Asimismo, debido a que la diarrea y el vómito duran de tres a ocho días, se deben proporcionar abundantes líquidos para prevenir la deshidratación.


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