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Sacrifica McConaughey su físico

Ha tenido que perder veinte kilos y aparecer con un aspecto demacrado que le aleja de sus títulos de hombre más sexy del mundo para que el texano Matthew McConaughey haya logrado el aplauso unánime de la crítica y el reconocimiento de la Academia de Hollywood, que le ha nominado a su primer Oscar a los 44 años y con más de 20 de carrera como actor.

Pero no ha sido solo cuestión de físico. McConaughey se ha ganado a pulso la nominación tras demostrar en sus últimos trabajos el talento que se le intuía cuando despuntó en “A Time to Kill”.

ABOGADO ENFRENTADO AL KU KLUX KLAN

Era 1996 y en sus primeros años de carrera solo había participado en filmes menores “The Return of the Texas Chainsaw Massacre” -junto a otra estrella en ciernes, Renné Zelweger-, pero entonces llegó su oportunidad con una película basada en un “best seller” de John Grisham, dirigida por Joel Schumacher y con un reparto de altura, en el que estaban Samuel L. Jackson, Kevin Spacey, Donald y Kiefer Sutherland y Sandra Bullock, con la que comenzaría una relación de dos años.

El papel de abogado enfrentado al Ku Klux Klan por defender a un hombre negro que ha matado a los dos violadores de su hija le llegó de rebote -se barajaron muchos nombres, incluido el de Brad Pitt- y supuso el primer escalón de lo que prometía ser una carrera de éxito fulgurante.

Recibió el premio de los críticos de Chicago al actor más prometedor y era el intérprete de moda. Trabajó en “Lone Star”, de John Sayles; “Contact”, de Robert Zemeckis y junto a Jodie Foster, “Amistad”, de Steven Spielberg, o “The Newton Boys”, de Richard Linklater y acompañado de Ethan Hawke.

Pero aunque, a priori, eran proyectos importantes, ninguno de ellos terminó de cuajar y la carrera de McConaughey se frenó en seco, siendo portada de revista más por incidentes que por su trabajo, como cuando en 1999 fue detenido en Austin por provocar disturbios y por posesión de cannabis.

(Con informaciónd e Vanguardia)