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Sálvese quien lea

El velo alzado

 

Debo reconocer, con vergüenza, que cuando se me habla de la literatura venezolana sólo reconozco a Rómulo Gallegos y a Arturo Uslar Pietri; y si hablamos de este novel siglo, mucho menos. Por ello da gusto encontrarse con una verdadera revelación: Eduardo Sánchez Rugeles, y su novela “Liubliana”; una novela bien construida, que logra apresar tu atención con una trama atrayente al mismo tiempo que devela pormenores sugestivos sobre la vida venezolana, retazos madrileños y una visión de la capital de Eslovenia.

La novela obtuvo el primer lugar en el certamen Sor Juana Inés de la Cruz, en 2011. El jurado, conformado por Anamari Gomís, Mónica Lavín y David Martín del Campo, afirmó que “Liubliana” “es una obra sobresaliente.  La novela posee una trama contrapunteada, con saltos en el tiempo que captan permanentemente el interés del lector y una acertada combinación de narración y de diálogos fluidos e impactantes. El autor maneja con gran profundidad el tema de la parte oscura del alma y aun el lado siniestro de la sociedad y de sus instituciones globalizadas, supuestamente benefactoras. Mantiene una densidad narrativa y una voz que seduce y vuelve al lector cómplice del protagonista. Esboza el ambiente sociopolítico actual con una mirada incisiva, mas no ideologizada. Es, en fin, la novela de un autor que ha iniciado una nueva forma de observar el mundo de hoy”.

Al año siguiente resultó ganadora del Premio de la Crítica a la Novela del 2012, organizado por Ficción Breve Venezolana.

Sin duda hará voltear los ojos hacia aquel paraje bolivariano.