Fundación
Habrá a quienes les gusté, habrá a quienes no. Pero lo que no se cuestiona es la recóndita influencia que ha tenido para la historia de la ciencia ficción el nombre de Isaac Asimov. Autor de inúmeros libros sobre historia y divulgación científica, también publicó infinidad de textos de especulación científica. Es, asimismo, considerado el padre de este género en su corriente con rigurosa base científica. Y, dentro de tantas novelas, las que más son recordadas pertenecen al “Ciclo de Trántor”, mejor conocida como la “Trilogía de la Fundación”.
La primera parte de esta saga, llamada simplemente “Fundación”, fue publicada originalmente en la revista “Astounding”. Es decir, eran relatos separados pero que manejaban un tema en común: la decadencia del primer gran Imperio Galáctico. “En este primer volumen –dice Carlo Fabretti– asistimos a la ‘crisis de crecimiento’ de la Primera Fundación, hasta que extiende sus dominios hacia el mismo centro de la galaxia…, donde, inevitablemente, tropezará con los restos del antiguo Imperio, desmembrado y en continua decadencia, pero aun así fortísimo”.
Los tres libros que forman esta serie recibieron el Premio Hugo a la mejor “serie de novelas” escritas hasta 1966. Es “una de las obras más ambiciosas del género en cuanto a planteamiento y amplitud”, indica Fabretti. Tal vez, si consideramos la obra sólo estilísticamente, no esté a la altura de autores como Dick, Lem o Bradbury, pero es bastante amena, y los planteamientos ontológicos y filosóficos son por demás interesantes. Así que habrá que leer el resto de la trilogía (y los que se sumaron después).



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