“Ya no tengo nada de valor que perder”: testimonios bajo el agua en San Mateo Atenco

Alrededor de 120 trabajadores del ayuntamiento de San Mateo realizaron faenas de limpieza
agosto 20, 2024

María y Víctor han perdido sus pertenencias en múltiples ocasiones. Cada año, durante la temporada de lluvias, en San Mateo Atenco, Estado de México, se cuela el agua a sus casas a pesar de las barreras que han colocado para evitarlo.

En días recientes, después de una fuerte tormenta, María Elena Alcántara, quien vive en la calle Benito Juárez, la principal del municipio. Despertó a medianoche sólo para corroborar su mayor preocupación: su pie descalzo tocó el agua que ingresó a su casa.

 

“No perdí nada, porque, como ve, no tengo nada de valor” lamentó María quien, como muchos vecinos, se ha ido acostumbrando a realizar labores de limpieza que le quitan todo un día de trabajo, aunado a los cortes viales que impiden que potenciales clientes pasen por la zona.

 

El señor Víctor Martínez, que vive a unos metros cruzando la calle, ve desde el patio del terreno en la que viven tres familias, que lo han perdido todo, pero lo que más le preocupa es la salud de los suyos “Mis nietas se enferman del estómago, le salen granitos, de la garganta…”

Acciones emergentes de limpieza

Después de la tormenta, alrededor de 120 trabajadores del municipio de San Mateo y personal de la Comisión de Agua del Estado de México (CAEM) realizaron faenas de limpieza, pero los vecinos aseguran que solo duran hasta la siguiente lluvia.

 

“Año con año es lo mismo, no tenemos solución” lamentó María, quien también recalcó que no tienen apoyo más allá de botellas de cloro. En una cruel ironía, a pesar de los niveles pluviales, no recibe agua potable y tiene que pagar 800 pesos semanales para que una pipa llene la cisterna que, en el anegamiento, se llenó de aguas negras, dejándola inservible para consumo humano.

Cambio en la rutina

El problema afecta principalmente a los negocios que, ante las inundaciones, modificaron sus fachadas con barreras de tabicón y costales para evitar la filtración. Aun así, hay momentos en los que tienen que usar jalador y jergas para sacar el agua; es una rutina que se repite año con año ante la mínima acción de las autoridades de los tres niveles de gobierno que solo aplican políticas paliativas ante un problema que requiere acciones a largo plazo.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Te recomendamos