La calle Nicolás Bravo, en la delegación de San Pablo Autopan, en Toluca, se encuentra en condiciones deplorables desde hace más de una década. AD Noticias recorrió la zona, donde vecinos denunciaron el abandono de las autoridades municipales y estatales, así como la precariedad de los servicios públicos.
“Así hemos vivido siempre, sin agua, sin seguridad y con calles para llorar”, dice Petra Martínez, quien ha vivido 50 años en la zona. Como muchos otros habitantes, ha visto promesas que no se cumplen. “Para acá no voltean, solo cuando necesitan votos”.
Calles olvidadas y obras que no duran
La calle Nicolás Bravo fue pavimentada hace aproximadamente 20 años, pero la obra duró poco. Según Rey González Gómez, la superficie se deterioró tan pronto que decidieron dejarla nuevamente como terracería. Desde entonces, asegura, “no hay para cuándo”. Cada administración, afirma, da la misma respuesta: “no hay recursos”.




Petra recuerda que hace unos diez años la intentaron pavimentar de nuevo. “Solo tiraron granizón y chapopote. Duró cuatro o cinco años”, dice. Antes, cuando no existía pavimento, los propios vecinos reparaban los baches.
Guillermo Espinoza, quien lleva nueve años viviendo en San Pablo Autopan, asegura que la calle “siempre ha estado fea, llena de hoyos”. “No se ha hecho nada desde entonces”, dice otro vecino que pidió el anonimato.
Agua cada 15 días
La escasez de agua potable es otro problema que persiste. Los habitantes coinciden en que reciben agua una vez cada 15 días y deben almacenarla en botes y tambos para sobrevivir.
Erika Gómez Rosales, quien ha vivido toda su vida en San Pablo Autopan, explica que el servicio llega los sábados por la tarde y se corta el domingo al mediodía. “Antes nos la mandaban de madrugada. Teníamos que desvelarnos para juntar agua”, denuncia.
La situación obliga a las familias a administrar cuidadosamente el líquido. Erika explica que lava la ropa de tres personas con una sola tanda de agua y enjuaga “con poquita”.





Además, asegura que en la delegación les exigieron un pago extra de 100 pesos a través del Banco del Bienestar, sin aclarar el destino de ese dinero.
Petra Martínez confirma que también recibe agua cada 15 días, aunque en su caso “no es tanto problema”. Aun así, reconoce que deben sobrevivir con lo que reciben. El drenaje, explica, fue instalado hace 20 años con recursos de los vecinos, ante la inacción del gobierno.
Rey González agrega que, debido al adeudo de más de 20 millones de pesos del municipio a la Comisión Federal de Electricidad, el suministro de agua es racionado, pues los pozos requieren electricidad para operar.
Inseguridad y alumbrado tardío
La falta de seguridad es otro reclamo común. Vecinos denuncian que casi no hay patrullajes en la zona. El alumbrado público fue instalado hace apenas un año. “Antes, esto era completamente oscuro, había muchos asaltos”, dice Guillermo Espinoza.
El panorama para los habitantes de Nicolás Bravo es desalentador. Todos los testimonios recogen una constante: abandono institucional.




“Pagamos por un servicio que no nos dan”, reclama Erika. “En esta calle no se hace nada”, sentencia otro vecino.
Mientras tanto, las autoridades siguen sin ofrecer soluciones claras a una comunidad que lleva años esperando.
En 2020 Toluca tenía una población total de 910,608 personas, según datos del Instituo Nacional de Estadistica y Geografía (INEGI) la población de San Pablo Autopan representó el 5.26 % del total de la población, con 49.37 % de hombres y 50.63 % de mujeres. Su densidad de población es de 40 habitantes por hectárea

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