A Juan Rodolfo le ha parecido una buena idea endilgar a los policías el fracaso en la estrategia de seguridad pública de su gobierno. No atina a encontrar la cuadratura al círculo. Falló con sus compras dispendiosas de patrullas y uniformes, con la contratación decorativa de cadetes, con colocar en la dirección a su amigo. Quien se ha equivocado es él y solo él, pero no lo reconocerá, le es más fácil cargarle el muerto a los mandos medios relevándolos. Corrupción e ineptitud es la peor combinación y, desafortunadamente para los toluqueños, esa ha sido la fórmula de este gobierno. Dos años perdidos. ¿Dónde están los méritos para reelegirse?
*
La prueba del ácido para el nuevo secretario General de Gobierno será sacar incólume el proyecto de presupuesto 2021. Ernesto Nemer tiene ante sí una empresa mayúscula, conducir las negociaciones políticas con todos los partidos con representación en la Legislatura local para la aprobación de los ingresos y los egresos. El Ejecutivo propone, pero el Legislativo dispone. Los votos de los 75 diputados son importantes, pero los de la mayoría de MORENA, indispensables. El secretario de Finanzas, Rodrigo Jarque, ya hizo su parte, lo que sigue corresponde a Nemer. Veremos.
*
Alejandro Ozuna, Alejandro Fernández y Alejandra del Moral están perfilados al Poder Legislativo por vía de la representación proporcional. Ozuna podría encabezar la lista por la quinta circunscripción federal, Fernández competirá por el principio de mayoría relativa, protegido con el candado de primera minoría, una curul local y, del Moral entraría directa. La triple A del PRI para el 21.
*
La incertidumbre es el peor de los escenarios para la planeación financiera y 2021 será azaroso. Lograr la autorización para provisionar una línea de crédito por 100 millones de dólares es fundamental para sortear sin tantas preocupaciones las turbulencias que se prevén por la pandemia y sus daños económicos colaterales. Condicionar todo al austericidio es de una simpleza boba, pero además irresponsable. La deuda no pierde sentido cuando el destino no es claro, pero este no es caso.
*
La sucesión en la UAEM está en fase de intenso cabildeo. No es casualidad, seguramente causalidad, que el nombre de una mujer sea recurrente en las conversaciones para pulsar preferencias y ánimos. Una mujer en rectoría se consolida, se impulsa casi con vehemencia y pasa de lo posible a lo probable. Nadie debe darse por descartado, todos los aspiranted legítimamente hacen su esfuerzo y están en la competencia.


Síguenos