El mayor problema social en el Estado de México es la pobreza y de él se derivan los demás. Solo un grupo muy reducido de privilegiados, equivalente a menos de 8 por ciento de la población, lo tiene todo, el resto pasa apuros para cubrir las cuentas y llegar al fin de quincena con dinero en los bolsillos. Las clases media y media alta son muy chiquitas. Ricos apenas un puñado. El reporte de junio del Sistema de Información Estadística Laboral (SIEL), de la secretaría del Trabajo del gobierno federal, es un balde de agua fría sobre los animados partidos políticos que celebran sus recientes victorias electorales y les recuerda que sus resultados en el gobierno no son ni han sido los que se requieren: casi medio millón de mexiquenses –472 mil 365 para ser exactos– están desempleados. De los 6 millones 784 mil 282 que sí están ocupados -más de la mitad en la economía informal-, 4 millones 812 mil 540 son asalariados con ingresos que ni de lejos les permiten clasificar como clasemedieros.
Según el cuadro de ocupados por nivel de ingresos, 281 mil 500 personas trabajan, pero no reciben ninguna paga, una especie de esclavización a cambio de comida y techo. Un millón 141 mil 965, reciben 18 pesos o menos por hora trabajada. 3 millones 236 mil – cobran un máximo de 280 pesos diarios. Un millón 531 mil 846 trabajadores ganan entre 8 mil y 21 mil pesos mensuales. Los ingresos de la mayoría de los trabajadores no son suficientes para que puedan tener acceso a la salud, educación, vivienda, alimentación y esparcimiento. Algo deben sacrificar o endeudarse casi de por vida.
En la segunda mayor economía del país como es la del Estado de México, solo 116 mil ocupados, una pequeñísima minoría, obtienen ingresos que pueden ir de 21 mil pesos mensuales a 42 mil. El rango de una familia para poder ser considerada en la clase media es de 64 mil pesos por mes. ¡Es la economía, estúpidos! (Clinton dixit) Podrán los partidos rotarse en el poder, pero mientras no corrijan la injusta distribución de la riqueza en el estado, de nada servirá.
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Si en su calidad de máximo líder del priismo el gobernador del Mazo se reunió con los suyos para celebrar sin invitar a los integrantes de la coalición “Va Por el Estado de México”, en legítimo derecho el PAN ha hecho lo propio sin convocar a los tricolores. En el PRD están peor, andan como perros y gatos peleándose las sobras de ese partido intentando sacar a empellones a su líder estatal. No, para nada son buenos síntomas de unidad ni de progreso para una alianza que necesitan los tres para poder competir en el 2023.
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Al paso que va la Ley de Amnistía del Estado de México terminará siendo poco menos que una chapuza. El tiempo se agota y de un universo de 13 mil posibles beneficiarios -de acuerdo con los datos de los organismos no gubernamentales más serios de derechos humanos-, apenas se han liberado a unos 600. Son las resistencias de jueces y magistrados del Poder Judicial mexiquense a aceptar que se han equivocado. Los conservadores se han impuesto, al menos en esa batalla. Qué pena.
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Mañana, en el Conversatorio AD, el Administrador General de Aduanas y uno de los mexiquenses de mayor confianza del presidente López Obrador, Horacio Duarte Olivares, para hablar de los temas de actualidad política y social del país y del Estado de México. En vivo, directo y con participación abierta al público en punto de las 10 de la noche simultáneamente vía streaming en el portal de AD Noticias, canal 32.4 de TV Mexiquense y redes sociales.


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