Se Dice Que…

Parece que Eruviel ya la brincó… al menos por el momento. La maquinaría priísta ha empezado a operar para cerrar filas en torno al gobernador en apuros. Por fin empiezan a darle su lugar de líder, a no regatearle apoyo. Eruviel no se quiere ir, sabe que para permanecer tiene que dar buenas cuentas a la gente y al presidente, parece que se ha puesto la pilas. Ya veremos si le alcanza o fue demasiado tarde.

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El de Eruviel no es un problema de gobernabilidad, sino de gobernanza. Se parecen, pero no es lo mismo. La debilidad que acusa tiene raíces más profundas que una simple intriga política. La cuestión es que en tres años de gobierno sus resultados van de regulares a malos, ese es el problema. Si hubiera hecho muy bien las cosas, nadie se atrevería a pensar en quitarlo, salvo un desquiciado o suicida político.

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Eruviel tiene que dejar de lado sus afectos y rodearse de colaboradores que lo fortalezcan técnica y políticamente. Es muy sencillo, si se rodea de los mejores, seguramente los resultados llegaran por consecuencia lógica. Allí está la muestra de lo que está logrando en poco tiempo en la secretaria de Seguridad Pública. Que deje los cuates para las tertulias privadas, y a aquellos que le quieren cobrar la cuota del compromiso político, simplemente que los mande al carajo, en términos reales no representan nada.

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Miguel Ángel Contreras Nieto es nombre de sólida formación académica, con principio y valores firmes. Su trayectoria en el servicio público se distinguía por su honestidad. Hasta vena intelectual cultivaba. Por eso asombra que no haya logrado dar la nota en la Procuraduría de Justicia, que sea casi una decepción. Quien sabe si no supo, no quiso, no pudo o no lo dejaron, pero el balance de su desempeño no es nada bueno. La procuración de justicia es hoy tan mala como siempre. Es increíble como alguien como él puede echar por la borda el prestigio que ganó a pulso. Es una pena.

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Otra desgracia de las que no se habla, o de plano se ocultan. Hace unos días fue secuestrado un conocido empresario toluqueño propietario de escuelas de natación. Sus infelices captores lo mataron porque la familia no pudo reunir la cantidad de dinero que exigían. Esa es la verdad, las cifras y las buenas intenciones del discurso oficial de nada sirven.