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Se dice que

En Almoloya de Juárez algo huele a podrido desde hace mucho. Allí todo está revuelto, es difícil distinguir entre políticos, empresarios y delincuentes. Esa trinidad tiene desolado al municipio

Ninguno de los exgobernadores está retirado de la política. Todos tienen intereses y se ocupan de mantenerlos vigentes. Quien crea que Emilio Chuayffet, César Camacho, Arturo Montiel, Enrique Peña o Eruviel Ávila, no harán lo que puedan para influir en la sucesión del 2023, es francamente muy cándido. Todos tienen capital político y económico para hacerlo. Lo que no está claro es si todos tienen como primera opción al PRI, quizá no y eso sería lo novedoso.

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Así como los exgobernadores no están retirados de la política, tampoco sus colaboradores ni los agentes económicos que les apoyaron. No es necesario esforzarse mucho para saber a qué están dedicados. La mayoría de ellos hacen política o negocios… o ambas. Están en el juego y apostando. Muchos de los poderosos de ayer tocan puertas de aquellos a quienes ven futuro, no importa el partido, parece que les da lo mismo. No es cuestión de ideales o ideas, solo de intereses. Pragmatismo.

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Un dato curioso para fruncir el ceño y poner cara de ¡¿what?! La antigua casona en Toluca que alguna vez sirvió de centro de operaciones de la llamada “Pastormanía” ahora funciona como oficina de atención ciudadana del diputado Enrique Vargas. Podría ser que solo se trate de una feliz casualidad, pero cuando se sabe que el inmueble es propiedad de José Manzur, queda poco espacio para las coincidencias.

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En Almoloya de Juárez algo huele a podrido desde hace mucho. Allí todo está revuelto, es difícil distinguir entre políticos, empresarios y delincuentes. Esa trinidad tiene desolado al municipio. Los hechos de sangre casi cotidianos no son causa, sino efecto de la terrible descomposición. Terrible y, lamentablemente, la posibilidad de cambio no se ve cercana.

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A la modesta bancada mexiquense de 14 diputados federales priistas, sus pares en la Cámara Baja empiezan a llamarle “la pequeña Babel” porque dicen que cada uno habla su propio idioma. Unos están con Del Mazo, otros con “Alito” o con Moreira, pero también existen los independientes que no responden a nadie salvo a sus propios intereses. Nada bien deberá estar pasándola su coordinador Miguel Sámano a quien cayó de rebote el cargo.