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Se dice que

El senador Ricardo Monreal quiere meter la mano en el proceso electoral mexiquense como lo hizo en la Ciudad de México. Entiende el valor estratégico del Estado de México para mantener vivo su anhelo presidencial

El capital privado empieza a fluir. Los anuncios de grandes inversiones en el Estado de México se multiplican. En un contexto de desaceleración económica debería celebrarse como muy buenas noticias. El mensaje de los dueños del dinero es obvio, el estado es territorio confiable para traer aquí su dinero. Una gran palanca de desarrollo se ha activado en un escenario muy complicado. La apuesta de los tiburones de los grandes negocios es clara por Del Mazo. Hasbro, 20 millones de dólares en Huixquilucan; Adient, 24 millones de dólares en Lerma; Sanofi, 129 millones de euros en Ocoyoacac; Heineken, 677 millones de pesos en Toluca; Artha Capital, 12 mil millones de pesos en Naucalpan y Daimler Trucks, 30 millones de dólares en Santiago Tianguistenco, solo por recordar algunas.

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El senador Ricardo Monreal quiere meter la mano en el proceso electoral mexiquense como lo hizo en la Ciudad de México. Entiende el valor estratégico del Estado de México para mantener vivo su anhelo presidencial. Es él quien anima a su compañero en el senado Higinio Martínez a que avance en la construcción de su candidatura para 2023. Monreal ve en Higinio la posibilidad de repetir lo que hizo en la delegación Cuauhtémoc con Sandra Cuevas. ¿Podrá?

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La lucha interna en Morena no es por la candidatura a la gubernatura, sino por el control de las estructuras, por el órgano nacional y el local de ese partido. Mario Delgado tiene un acuerdo con el GAP desde 2017, no es nuevo. En las elecciones pasadas fue ratificado con la operación clara para favorecer al higinismo y hacer vacío al otro gran frente mexiquense, el que encabezan la Secretaría de Organización, Xóchitl Zagal y Daniel Serrano. Todo está por resolverse, falta mucho por ver.    

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El enriquecimiento de muchos personajes de la política y el servicio público es ostensible. Roban en la sombra, pero gastan en la luz. Todo mundo se da cuenta de lo que hacen y cómo lo hacen, aunque su inmenso cinismo les haga creer que nadie lo ve. Todo se sabe, quién ha comprado residencia, terrenos, chalets, departamentos en paraísos turísticos, autos de lujo o se da vida de celebridad que no podría solo con su salario. La mano que roba se puede ocultar, la que gasta no.

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Formado en la comunidad de inteligencia, el secretario de Seguridad ha optado por guardar bajo perfil, trabajar casi en la sombra. No lo ha hecho mal, pero tampoco se ha avanzado como se necesita. Rodrigo Martínez Celis ha podido administrar la crisis, pero no resolverla. Le quedan solo 24 meses y el reto es gigante, parece imposible.