Se dice que…

El recorte al gasto público del Gobierno del Estado de México es poco menos que una tomadura de pelo, una vacilada. Dice que ya no pagará los celulares de su alta burocracia, ni vales de gasolina, ni Nextel. Cancelará la compra y renta de vehículos, viajes, congresos y gastos de representación. No remodelará oficinas, ni dejarán las luces prendidas cuando se vayan. Los salarios del gobernador, secretario, subsecretarios, directores generales, directores de área y hasta subdirectores, serán reducidos 10 por ciento. En total se calcula un ahorro de unos 2 mil 320 millones de pesos. El presupuesto de egresos de
febrero 6, 2015

El recorte al gasto público del Gobierno del Estado de México es poco menos que una tomadura de pelo, una vacilada. Dice que ya no pagará los celulares de su alta burocracia, ni vales de gasolina, ni Nextel. Cancelará la compra y renta de vehículos, viajes, congresos y gastos de representación. No remodelará oficinas, ni dejarán las luces prendidas cuando se vayan. Los salarios del gobernador, secretario, subsecretarios, directores generales, directores de área y hasta subdirectores, serán reducidos 10 por ciento. En total se calcula un ahorro de unos 2 mil 320 millones de pesos. El presupuesto de egresos de este año es de 211 mil 944 millones de pesos, es decir el ajuste será de poco menos el 1 por ciento. Un ardid propagandístico de cara  a cara las elecciones.

*

Es absurdo que el secretario de Finanzas meta la tijera al presupuesto, no por responsable o voluntad propia, simplemente porque con la caída del precio del petróleo las participaciones federales que recibe el estado se reducirán sustancialmente, pero debió hacerlo bien, acabar con el derroche, con los privilegios, con el desperdicio. Si de ahorrar se trata, debió prohibir el uso de los helicópteros para transporte privado, cancelarle a Televisa el contrato por más de 50 millones de pesos para comerciales, a Azteca el de 40 millones y los cientos de millones con periódicos, revistas, radio e internet. Quitar los guaruras a todos los funcionarios y sus familias u obligarlos a que los paguen ellos, renegociar con los bancos, pero lo más importante, lo que más ayudaría sería dejar de robar. Si taparan los hoyos de la corrupción, ni crisis habría.

*

El próximo mes vence el plazo por ley para que los ayuntamientos presenten ante el Órgano Superior de Fiscalización sus Cuentas Públicas del 2014. En otras palabras, para que expliquen y documenten cómo, cuánto, dónde, con quién y en qué se gastaron el dinero de la gente. Sumados los presupuestos de los 125 municipios, daría una cifra impresionante, estúpidamente grande de cientos de miles de millones de pesos. Ese es el principal pozo de la corrupción, allí es donde abrevan las más aberrantes fortunas mal habidas de políticos deshonestos y rascuachos. En la tradición del sistema político local, no es más que un trámite, no corren ningún riesgo los alcaldes pillos, podrán dormir tranquilos. ¿Alguien se acuerda cuando fue la última vez que un presidente municipal fue juzgado por ladrón?    

 

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos