Se dice que…

El gobierno del estado está volcado en lograr que los candidatos de su partido ganen a como de lugar. Ya ni las apariencias guarda, es obvio y ostensible que los hombres en la administración pública están en cargada. Primero se envió como refuerzo al secretario de Finanzas, el hombre de los dineros públicos; ahora, al secretario de Desarrollo Económico. El resto del gabinete dedicado de lleno al trabajo político-electoral a través del programa de regionalización. Los dados están cargados. * Chiquitas o grandotas, buenas o malas, pero todos los partidos tienen estructuras para movilización del voto, todas financiadas en buena
abril 29, 2015

El gobierno del estado está volcado en lograr que los candidatos de su partido ganen a como de lugar. Ya ni las apariencias guarda, es obvio y ostensible que los hombres en la administración pública están en cargada. Primero se envió como refuerzo al secretario de Finanzas, el hombre de los dineros públicos; ahora, al secretario de Desarrollo Económico. El resto del gabinete dedicado de lleno al trabajo político-electoral a través del programa de regionalización. Los dados están cargados.

*

Chiquitas o grandotas, buenas o malas, pero todos los partidos tienen estructuras para movilización del voto, todas financiadas en buena medida con recursos públicos. El contribuyente paga impuestos, una parte de esos impuestos se entrega a título de prerrogativas a los partidos políticos para que cubran sus gastos, los partidos usan algunos de esos fondos para pagar a personas que lleven a otras personas a votar por ellos el día de elección y así puedan ganar algunos cargos para aumentar su poder influencia y acceso a más dinero público. Esa es una cara de esta democracia tan mexicana.

*

Las campañas de los diputados federales han sido, al menos en el arranque, chafísimas. Da la impresión que lo que quieren los candidatos es que no los conozcan, que la gente no se entere quiénes son, ni cuáles son sus intenciones. Oscuras absolutamente, sin mensaje ni presencia, de bostezo, para el olvido.

*

Preocupa esa pasmosa pasividad de la autoridad electoral para contrarrestar esa inercia de ausentismo en las urnas. De los más de 11 millones de ciudadanos en capacidad de votar, se estima hoy que lo harán apenas menos de 4 millones, según las más recientes encuestas. Nada ni nadie ha podido convencerlos de que voten, que participen. La gente está enojada, pero escéptica del proceso electoral como instrumento de cambio. La legitimidad del proceso está en serio riesgo y, parece, no importa… por el contrario, conviene. Qué pena.

*

Las semanas por venir, la columeja pata de perro se domiciliará en la Columbia Británica canadiense. Los días por venir hará sus despachos desde Vancouver, en la provincia más occidental, en la costa del Pacífico. A todos los cooperativistas favor de enviar sus colaboraciones al correo [email protected].

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos