* En 2011 Peña cambió su decisión y Eruviel se convirtió en candidato.
* El golpe para Alfredo del Mazo Maza fue brutal.
* Las condiciones las pusieron ellos.
* El cobijo de Felipe Calderón.
* La subordinación hacia Peña.
* Los nexos con el calderonismo.
* La popularidad de Alfredo del Mazo.
* La posición del gobernador del Estado de México.
En marzo de 2011 Enrique Peña había decidido que su primo Alfredo del Mazo Maza sería el candidato del PRI a la gubernatura. Luis Miranda se los hizo saber a los otros aspirantes, Ricardo Aguilar, Luis Videgaray, Ernesto Nemer, y Eruviel Ávila, a quienes pidió disciplina declinando en favor de Del Mazo declarándolo públicamente candidato de unidad. Todos aceptaron de inmediato, excepto Eruviel, quien pidió tiempo para reflexionar. En el impasse, la entonces poderosa líder del SNTE, Elba Esther Gordillo, se reunió con Peña, teniendo como testigo a Humberto Moreira, entonces presidente nacional del PRI, para abogar por Eruviel. Le advirtió que si se empecinaba en imponer a su primo, Eruviel se iría como candidato de una alianza PAN-PRD y seguramente ganaría arruinándole su proyecto presidencial; Arturo Montiel estuvo allí, también del lado de Eruviel. Su comentario fue contundente: “no tienes porque sentirte comprometido con Alfredo, no fue él quien te hizo gobernador”. Peña cambió su decisión y Eruviel se convirtió en candidato.
*
El golpe para Alfredo del Mazo Maza fue brutal, ya tenía hasta hecha y almacenada en bodegas la propaganda para la campaña. Lloró, se deprimió. Primero hablaron con él Luis Miranda y Luis Videgaray, después el propio Peña. Para consolarlo le prometieron que si todo salía bien y ganaban la presidencia él sería el candidato en la siguiente, en la de 2017. Su padre, Alfredo del Mazo González fue quien terminó convenciéndolo finalmente.
*
Eruviel tuvo que aceptar una serie de condiciones casi ignominiosas para ser candidato, para empezar le impondrían como jefe de campaña a Luis Videgaray y quedarían fuera de su control los recursos. Eruviel se apoyó entonces en la estructura electoral de Elba Esther y de priístas leales a su causa que aún siguen cerca de él, entre ellos el propio Montiel y sus cuadros. Arrasó en la elecciones convirtiéndolo en gobernador electo con la mayor cantidad de votos en la historia, casi 3 millones. Aún así, siguieron poniéndole el pie al cuello. Las posiciones más importantes de su gobierno las decidieron ellos: la secretaría General de Gobierno para Ernesto Nemer; la secretaría de Finanzas para Raúl Murrieta; la Procuraduría de Justicia para Alfredo Castillo y la secretaría de Seguridad para Salvador Neme. Le cobraron la factura.
*
Los dos primeros años de Eruviel pendieron de un hilo. Primero tuvo que refugiarse en la presidencia panista de Felipe Calderón, quien lo acogió gracias a la buenos oficios de Elba Esther. Las cosas fueron más complicadas con la llegada de los delmacistas al gobierno federal. No lo tumbaron de inmediato porque no era conveniente convocar a nuevas elecciones, tuvieron que esperar a que se cumpliera el plazo legal para designación directa vía la legislatura de un sustituto. Eruviel tuvo mucha suerte y el escenario nacional no daba la oportunidad a que lo sacaran. Ricardo Aguilar llegó a considerarlo públicamente traidor cuando incluyó a Isidro Pastor en su gabinete, “es la apología de la traición” escribió en su cuenta en Twitter. Sabidas eran las ansias del subsecretario Luis Miranda por echarlo del gobierno, “ese gobernador es un traidor”, habría dicho alguna vez durante una reunión con el presidente.
*
Eruviel aguantó vara, se subordinó al presidente Peña y le dio buenos resultados electorales. Fue la entidad que más votos dio al PRI en las elecciones federales intermedias con la mayor aportación de diputados. Peña recibió a Eruviel y a Carlos Iriarte en Los Pinos, los felicitó por su desempeño. Hasta entonces se afianzó.
*
De cualquier forma Eruviel mantuvo nexos con el calderonismo, en ese contexto se explica la contratación de Alejandra de la Sota como su asesora y que haya colocado como su coordinador de Comunicación a Luis Alejandro Echegaray Suárez. Eruviel supo agradecer a los grupos del PAN y PRD que lo apoyaron en 2011.
*
En 2011, como hoy, de los aspirantes Alfredo del Mazo era el más popular, en marzo de aquel entonces aparecía a la cabeza en todas las encuestas con 26 por ciento de las preferencias. Aún así, perdió la candidatura. Hay factores que pesan más que las encuestas.
*
Recordado el pasado, puede comprenderse mejor el presente y prospectar el futuro. La candidatura del PRI está en el aire y los grupos de interés en pleno ejercicio de presión para imponerse. Eruviel será definitivo no sólo en la candidatura.


Síguenos