La Dictadura perfecta, película de Luis Estrada que retoma su título de la expresión con la que Mario Vargas Llosa describió el sistema político mexicano, se estrena hoy en el país.
El director dijo que la idea de crear la película surgió en vísperas de la definición del candidato presidencial del PRI.
Estrada previó que el candidato sería Enrique Peña Nieto por la promoción mediática que tenía. “La televisión ya puso un presidente… ¿lo volverá a hacer?’”, confesó el director que fueron una de las ideas que tuvo en ese momento.
A partir de la fuerza de la televisión, sumada a otros muchos factores, Estrada apostó a que con la candidatura de Peña Nieto se iniciaría un nuevo camino a seguir: la restauración de un régimen que a el y gran parte de la población mexicana le tocó vivir.
Pero a diferencia del pasado, advierte el director, el PRI vuelve con un discurso gatopardesco, “con toda esta suma de reformas y proyectos, en los que el juego sigue siendo entre los mismos que estaban; sólo que hoy la diferencia que tienen con la presidencia imperial que se construyó en la primera parte del priato, es que ahora ya tiene dueños más poderosos, que han permanecido en el tiempo”, comentó el director al diario.
En cuanto al financiamiento, aunque parezca paradójico, Televisa, la compañía a la que su film señala directamente, le dio los fondos iniciales para el rodaje. “Es muy difícil no tener una relación con los monopolios o duopolios, no te dan opciones: tarde o temprano todos los caminos llevan a ellos”, explica.
Los 20 millones que le dio Televisa fueron el capital semilla para buscar otros socios como el Conaculta, Fondo de Inversión y Estímulos al Cine, Estudios Churubusco, Fonca, el gobierno estatal de Durango y la Universidad Nacional Autónoma de México. Los aportes que obtuvo de esas instancias hicieron posible el financiamiento total del filme.
(Con información de La Jornada)


Síguenos