Skip to content Skip to footer

Se oponen pueblos de Tecámac a la construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles

Al menos, doce pueblos originarios han expresado su preocupación por el impacto ambiental de la obra

En el marco de la inauguración de la primera etapa de la base aérea Felipe Ángeles, Arturo Hernández, representante de los 12 Pueblos de Tecámac, sostiene su preocupación por los recursos de la zona. Si bien lo que se inauguró se realizó dentro del perímetro de la base militar, la oposición porque se utilicen los recursos de la comunidad se mantiene: “seguimos firmes en que no agarren el agua de nuestro territorio”, explicó en entrevista para AD Noticias.

En Tecámac hay, al menos, doce pueblos originarios: Los Reyes Acozac, San Francisco Cuautliquixca, San Jerónimo Xonacahuacan, San Juan Pueblo Nuevo, San Lucas Xolox, San Pablo Tecalco, San Pedro Atzompa, San Pedro Pozohuacan, Santa María Ajoloapan, Santa María Ozumbilla, Santo Domingo Ajoloapan y Tecámac de Felipe Villanueva y de ellos proviene la organización que representa Arturo Hernández y que desde el inicio se han opuesto a la construcción del aeropuerto en Santa Lucía por las implicaciones ambientales, pero también han ejercido resistencia por la construcción indiscriminada de viviendas que acaban con los recursos, especialmente hídricos, de la zona.

Arturo es originario de Tecalco, comunidad que tiene como zona de recarga de los mantos acuíferos al cerro de Chiconautla el cual es afectado con la construcción del aeropuerto: la disminución de agua en la región de Tecámac se encuentra ya disminuida por la amplia construcción de complejos habitacionales; actualmente el suministro funciona por tandeo.

La Manifestación de Impacto Ambiental presentada por gobierno para la construcción de la terminal aérea menciona que se requerirán 750 m3/día {8.7 l/s), para la construcción y 12 mil 16 m3/día para la operación, que provendrían del acuífero Cuautitlá-Pachuca, que según datos de la Conagua se encuentra explotado entre 500 y 800 por ciento.

A mediados del año 2019, Arturo Hernández decía que ni los de #NoMásDerroches –que interpusieron diversos amparos para detener la obra– ni el gobierno representado por Andrés Manuel López Obrador estaban interesados en la biodiversidad ni en la pobreza en la que se sumiría a los pueblos de Tecámac con la construcción del aeropuerto en Santa Lucía; Arturo Hernández ha mencionado que las afectaciones ambientales a los cuerpos de agua subterráneos y superficiales ya existen debido a los cerros devastados por la minería; la intención de usar agua para la construcción y operación del aeropuerto atenta en contra de la salud de las comunidades y del medio ambiente, “lo mismo que la transformación del territorio a causa de una urbanización salvaje, indiscriminada y bajo una planeación que no toma en cuenta el impacto que genera en la vida social, económica y comunitaria de nuestros pueblos”, se señala en un comunicado emitido por los 12 pueblos fechado en junio de 2019.

La construcción del aeropuerto dentro del perímetro de la base militar no se detuvo nunca.

Los integrantes de los 12 pueblos realizaron una campaña de información respecto a las afectaciones ambientales, sin embargo, esta fue coartada debido a las medidas restrictivas de la pandemia; la intención de la campaña era, precisamente, informar a la comunidad y promover la consulta indígena tal como lo indica el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

Para la suspensión de esta obra se interpusieron diversos amparos, entre ellos 147 de Mexicanos contra la Corrupción –asociación calificada por López Obrador como corrupta e hipócrita–; no obstante, existen también los interpuestos por integrantes de los 12 Pueblos de Tecámac, recursos legales que también se encuentran en pausa debido a la emergencia sanitaria.

Al respecto de los amparos, según el portal LaPolíticaOnline, en junio de 2020, “el juez Juan Carlos Guzmán Rosas, titular del Juzgado Quinto de Distrito en materia Administrativa, rechazó suspender la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, tras el descubrimiento de restos arqueológicos”.

Aunque en esta ocasión los integrantes de los 12 Pueblos de Tecámac decidieron no movilizarse, Arturo Hernández explicó que continúan acopiando pruebas respecto a la calidad del agua y a la contaminación de los mantos acuíferos de la zona.

Las instalaciones inauguradas la mañana del 10 de febrero corresponden a la Base Aérea Militar núm. 1: una pista de 3 mil 500 metros de longitud por 46 de ancho, la primera de tres que formarán parte de este conjunto cuya construcción está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional y cuya conclusión se plantea para marzo de 2022.