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Seahawks, ¡los nuevos campeones!

Cabizbajo, incrédulo, solitario, así lució Peyton Manning después de la vapuleada que los Seahawks le dieron a él y su equipo los Broncos de Denver,

8-43, durante el Super Bowl 48.

Manning perdió la oportunidad de convertirse en el primer QB en ganar un par de "Grandes Juegos" como titular de diferentes equipo (Colts y Broncos), gracias a las alas impenetrables de un joven equipo.

La última vez que un equipo perdió por 35 puntos en un Super Bowl fue en la edición XXVII (Cowboys 52-17 Bills).

Ningún jugador de los Seahawks tenían experiencia previa en algún Super Bowl, sin embargo, la inexperiencia no les pesó durante el partido.

Unos desairados Broncos que nunca supieron galopar desde el primer segundo del juego, perdieron el rumbo gracias a una mala maniobra del centro Manny Ramírez en la primera jugada del partido.

Ramírez mandó un mal centro a Manning y provocó que el ovoide no fuera sujetado por Manning; el balón ingresó a las Diagonales y Knoshown Moreno alcanzó a abrazarlo para ser tableado. ¡The 12th Man explotó en el recinto de New Jersey!

El safety de los Seahawks es la anotación más rápida registrada en la historia de un Super Bowl, apenas a los 12 segundos de iniciado el partido.

Tras el espectáculo de Bruno Mars y los Red Hot Chili Peppers la segunda mitad no fue diferente para los Broncos.

Los casi 70 millones que pagaron los Seahawks por Percy Harvin por fin fueron remunerados; el WR regresó una patada de Matt Prater 87 yardas, luego de esquivar un par de tableadas de manera espectacular y anotó para continuar con la blanqueada 29-0 sobre unos Broncos que no sabía galopar.

Los cánticos de “Two, Three, Seahawks! Two, Three, Seahawks!” continuaban; Manning y los Broncos reaccionaron cuando faltaban 29 segundos, un pase de 14 yardas a Thomas por fin los puso en el marcador.

Manning logró pase pantalla de dos yardas con Wes Welker para hacer más decoroso el marcador 8-36, finalizaba el tercer periodo.

Pero los Seahawks no detuvieron la masacre, los reflectores de más de 100 millones de personas los observaban como el QB más grande de la última década era aplastado.

Una ofensiva que duró poco más de tres minutos, fue terminada por un pase de Wilson a Baldwin, quien logró esquivar par de contactos para mostrar un ataque de los Seahawks que nunca fue tan efectivo en todo el 2013.

No todo fue un mal día par laos Broncos, Demaryius Thomas colocó una nueva marca de pases atrapados con 13 para sumar 118 yardas en el partido.