Una segunda actividad en contra del alza al pasaje se llevó a cabo hoy en la Alameda de Toluca; los participantes –entre representantes de colectivos, artistas, estudiantes, comerciantes, entre otros– se reunieron para hablar de lo que diariamente viven al utilizarlo: inseguridad, maltrato, acoso, necesidad de mejorar las condiciones, alto costo, rutas insuficientes y grandes negocios plagados de corrupción y compradrazgos.
Alrededor del mediodía, apenas una decena de personas esperaba la reunión acordada ayer para tomar acciones en contra del aumento al pasaje aprobado –y ya publicada en la Gaceta del Gobierno– por la Secretaría de Movilidad.
Aunque en redes sociales muchos han hecho saber su rechazo al aumento de la tarifa, estas personas no salieron a la calle –al menos en esta convocatoria– a planear las acciones que se llevarán a cabo para lograr que esta medida se eche atrás.

Cerca de las 13:00 horas la reunión comenzó con alrededor de 28 personas; activistas, estudiantes, algunos de los que participaron ayer en la marcha, se presentaron y hablaron de la situación que viven en torno al transporte: una madre de familia, una estudiante, un artista, una comerciante, activista, quienes utilizan el transporte público, estuvieron ahí para hablar del tema.
Sin embargo, quienes sí asistieron, grupo al que se sumaron algunos transeúntes que vieron y escucharon de qué se trataba la reunión, están convencidos de que la participación social es importante para lograr cambios no sólo referente a la tarifa sino al servicio.
En suma, se habló de que es importante frenar el aumento al pasaje y conseguir mejores condiciones de seguridad y servicio en el transporte, sin embargo, para lograrlo se requiere hacer trabajo desde distintos frentes, entre ellos: el gobierno, a través de la Secretaría de Movilidad, las empresas, que brindan este servicio y la participación ciudadana, afectada directamente por el aumento al transporte.
Secretaría de Movilidad
El titular de la Secretaría de Movilidad del Estado de México, Raymundo Martínez Carbajal, acordó el jueves pasado el aumento de dos pesos en las tarifas del transporte público; ayer, en una entrevista para un medio televisivo dijo que es insuficiente y explicó que desde el inicio de este año los empresarios expusieron la necesidad del incremento, algunos de ellos proponían que fuera de 20 hasta los 22.50 pesos.
Su postura fue la de presumir un logro: de los 22.50 que proponían los transportistas, dijo que se logró un acuerdo de aumentar a 12 pesos la parada mínima.
La medida ha sido ya publicada publicada en el Periódico Oficial Gaceta del Gobierno, donde se menciona que “se determinó la necesidad de ajustar la tarifa del transporte público de pasajeros con el fin de brindar al usuario un servicio de calidad y favorecer la modernización del sector”.
Empresas de transporte
En el Estado de México el servicio de transporte no está subsidiado, las concesiones entregadas a particulares son muchas, la cantidad de líneas que existen no cubren las necesidades reales: muchas de ellas se mantienen en el centro de la ciudad, al menos en la ciudad de Toluca.
La probabilidad de que existan acuerdos ilegales entre funcionarios y empresarios para la obtención de concesiones, los oídos sordos ante las denuncias y la vista gorda ante las malas condiciones de los autobuses, el trato y la seguridad de los pasajeros es alta, pero más allá de investigaciones periodísticas, el gobierno no ha actuado en contra de este tipo de acciones que incrementan las malas condiciones del transporte.
Dentro de las empresas, mencionó una de las asistentes a la reunión contra el alza al pasaje, también existe explotación y nulo respeto a los derechos de los choferes, quienes trabajan extensas jornadas de trabajo y cuyo sistema de funcionamiento perjudica a los choferes y al usuario pero no al empresario; en el artículo Movilidad en el Estado de México, un círculo vicioso, de Salvador Medina Ramírez, publicado en Nexos en 2017 se menciona “Para que el transporte pudiera otorgar buen servicio y ser negocio, el pasaje tendría que ser alto. Algo impensable en el contexto de los municipios del Estado de México donde 50% de la población se encuentra en situación de pobreza. Dicho modelo de concesión es tan problemático que ha llevado a reducir el mantenimiento de los vehículos, a la quiebra de empresas […] o al incremento arbitrario de las tarifas para poder mantener el negocio […] No sólo es perverso para el usuario este modelo, también para sus trabajadores, pues carecen la mayor parte del tiempo de contratos laborales, de prestaciones sociales y/o condiciones dignas de trabajo”.
La sociedad civil y los colectivos
Existe un esfuerzo de parte de algunos estudiantes y colectivos pero no es suficiente; específicamente en el caso de Toluca, los preocupados por impedir este aumento tienen un doble trabajo: solicitar echar atrás el aumento a la tarifa, así como pedir condiciones de mejora del servicio y hacer una labor de información y convencimiento a los ciudadanos que utilizan el transporte –70% de la población– para que alcen la voz.
Aunque el trabajo de los colectivos y las asociaciones civiles no es reciente ni responde sólo a este incremento, sino que han hecho labor por el uso de la bicicleta, la ejecución de alternativas sustentables y efectivas de transporte, la mayoría de las personas afectadas no se han involucrado en esta movilización, es importante que la sociedad civil se sume para lograr una respuesta a las iniciativas unificadas.



Síguenos