El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se ha convertido más en un pasivo que en un activo, y ha dejado de atender las causas que históricamente lo distinguían, señaló Guido Lara, asesor político.
Lo anterior, durante la reciente capacitación de alto rendimiento para líderes priistas mexiquenses titulada «De oposición a opción para las y los mexicanos» a la que acudieron algunas caras conocidas como el exgobernador Arturo Montiel Rojas y la presidenta estatal, Ana Lilia Herrera.

Esta realidad, según Lara, ha precipitado una crisis política dentro del partido, reflejada en los resultados adversos de las elecciones del 2 de junio, donde el PRI perdió escaños en diputaciones, alcaldías municipales y senadurías. Lara subrayó que el problema central de México, “una desigualdad estructural que data desde la Colonia y persiste hasta la actualidad, ha sido eficientemente capitalizado por el presidente López Obrador y su partido, Morena”.
Criticó al PRI por no haber sabido reivindicar su conexión con las mayorías y sus causas, lo que ha permitido a Morena posicionarse como el principal representante del «pueblo». Indicó que el PRI debe redefinir su estrategia para recuperar la confianza de sus bases si quiere volver a ser una opción viable para los mexicanos.
En conclusión, la reflexión de Guido Lara durante la capacitación resaltó la urgencia de que el PRI se reinvente y recupere su conexión con las causas populares, «un desafío fundamental para su supervivencia política y su relevancia en el futuro electoral de México».


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