Aunque no es una de las entidades con mayor actividad sísmica del país, el Estado de México ha sido escenario de movimientos telúricos que han dejado huella en su infraestructura, en la vida de miles de personas y en la forma de enfrentar los desastres naturales. Desde el terremoto de 1985 hasta los sismos de los últimos años, cada episodio ha puesto a prueba la capacidad de respuesta institucional y la memoria colectiva del Edomex.
Contexto reciente
Este viernes 2 de enero, se registró un sismo de magnitud 6.5, con epicentro en Guerrero, perceptible en gran parte del territorio mexiquense.
Tras la activación de protocolos de revisión en los 125 municipios, las autoridades confirmaron saldo blanco. Además, no se reportaron personas fallecidas ni daños estructurales mayores.



19 de septiembre de 2022
Un sismo de magnitud 7.7, con epicentro en las inmediaciones de Coalcomán, Michoacán, sacudió amplias regiones del país, incluido el Edomex.
En Toluca, se reportó saldo blanco. Sin embargo, en municipios como Metepec, Huixquilucan y Ecatepec se registraron daños materiales en escuelas, vialidades y mercados. A pesar de las afectaciones, no se reportaron personas fallecidas.



19 de septiembre de 2017
El sismo de magnitud 7.1 con epicentro en Puebla dejó una de las huellas más profundas en el Edomex. Las afectaciones económicas superaron los 3 900 millones de pesos, con 15 personas fallecidas, miles de viviendas dañadas y afectaciones en escuelas y hospitales. La reconstrucción total concluyó hasta 2024.


19 de septiembre de 1985
El sismo de magnitud 8.1 con epicentro en el Océano Pacífico marcó un antes y un después en la historia sísmica de México. En el Edomex, se registraron daños severos en viviendas, escuelas y hospitales, además de pérdidas humanas.
A cuatro décadas de distancia, este sismo sigue siendo referencia obligada en materia de prevención y protección civil.



Síguenos