En la Sección 17 del Sindicato Nacional de Trabajadores por la Educación (SNTE) se avecina una batalla que evoca la lucha entre David y Goliat. Aquí, la fuerza económica y la influencia de algunos se enfrentan a la determinación de muchas y muchos trabajadores de la educación del Valle de Toluca, que tienen la esperanza de un cambio en la actual dirigencia, que cumplirá dos periodos consecutivos.
En exclusiva para AD Noticias, el profesor Rubén Ortega González, miembro de este sindicato y profesor durante más de 4 décadas, expuso algunos detalles sobre el próximo proceso de renovación de la dirigencia sindical, a la cual también aspira.
Un profesor veterano
El restaurante estaba tranquilo, el bullicio de charlas ajenas y el choque de los cubiertos dominaban el ambiente, pero en una mesa apartada de la mayoría de comensales, un profesor veterano del SNTE observaba, con una mirada franca, como si estuviera midiendo las palabras que iba a compartir.
La entrevista comenzó y al hablar sobre la permanencia de Eliud Terrazas Ceballos y de Rigoberto Vargas como secretarios generales de las secciones 17 del Valle de Toluca y 36 del Valle de México, el líder moral de una facción docente calificó como una «falta de respeto» que la actual dirigencia haya permanecido en el poder por casi siete años en el caso de la 17 y ocho años en la sección 36, cuando la normatividad establece un periodo máximo de cuatro años.
Las elecciones, un proceso poco conocido
El proceso de renovación, según detalló el profesor, está plagado de obstáculos para aquellos que busquen conformar una planilla para contender en la elección, ya que, una vez emitida la convocatoria, los aspirantes tienen apenas 72 horas para cumplir con más de 100 requisitos, lo cual desalienta a cualquiera que desee participar.
Además, señaló que anticipar públicamente la intención de competir es visto con malos ojos dentro del sindicato, creando un ambiente de intimidación y control que beneficia a quienes ya ostentan el poder.
Explicó que en la próxima elección participarán por primera ocasión cerca de 35 mil trabajadores de la educación en el Valle de Toluca, quienes podrán ejercer el voto libre y secreto para elegir a su nueva dirigencia.
El sentir del gremio en el Valle de Toluca
Una de las mayores quejas de los miembros del sindicato proviene de la Sección 17, que abarca regiones como Valle de Bravo, Atlacomulco, Tejupilco y Tenancingo, y consiste en que, cuando acuden a las oficinas centrales, son recibidos con malos tratos y su gestión no siempre se completa, obligándolos a regresar a sus municipios sin soluciones, explicó el entrevistado.
También consideró fundamental revisar los procesos de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros, que ya está en la agenda nacional, además de las preocupaciones de los maestros y personal de apoyo que tienen pagos atrasados, un problema persistente y que ha dejado a muchos trabajadores sin su salario durante meses.
Otra cuestión que abordó fue la incertidumbre laboral de aquellos que cubren contratos prorrogados cada seis meses.
Cambiar a todos los integrantes del Comité Ejecutivo Seccional, una medida necesaria
La propuesta de cambiar a todos los miembros del Comité Ejecutivo de la Sección 17 del SNTE surge como una respuesta a la insatisfacción entre los trabajadores. Este planteamiento, comentó Ortega, pretende una renovación total que permita la entrada de nuevos líderes comprometidos con los valores de transparencia, democracia y servicio a los agremiados.
La idea central, expuso, es que este cambio no solo revitalice la dirigencia, sino que también existan espacio para voces jóvenes y diversas, capaces de enfrentar los desafíos actuales con una visión más amplia y garantizar que el comité responda a las necesidades de las y los agremiados al salvaguardar sus derechos y prestaciones.
La expectativa entre algunos de los trabajadores de la educación del Valle de Toluca es que este proceso de renovación permita la integración de nuevos líderes, que representen los intereses de todos los agremiados. El maestro Rubén comparó participar en este proceso con «ir en contra de un gran poder, es David contra Goliat» y dijo que, aunque el poder económico y la influencia estén del lado de los líderes actuales, ellos no cuentan con el respaldo y el apoyo genuino de la mayoría de los integrantes del gremio.


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