El Instituto Nacional Electoral (INE) ha asestado un golpe definitivo a las aspiraciones de dos agrupaciones que buscaban consolidarse formalmente en el mapa político nacional.
Al negarles el registro a la organización conservadora «México Tiene Vida» y a la liberal «Que Siga la Democracia», el árbitro electoral exhibió un catálogo de graves irregularidades que van desde la intervención religiosa hasta el uso de firmas de personas fallecidas.
La interrogante que ahora resuena en los pasillos del Tribunal Electoral es ineludible: ¿lograrán estas agrupaciones revertir un fallo cimentado en violaciones sistemáticas a la ley?

Conservadores repletos de señalamientos
Bajo el escrutinio de las autoridades electorales, el proyecto de «México Tiene Vida» se derrumbó al comprobarse violaciones directas a los principios constitucionales.
Durante la sesión en la que se dicidió el registro, consejeras como Frida Gómez Puga y Norma Irene de la Cruz señalaron tajantemente la falta de integridad de la organización, fundamentando el rechazo en los siguientes puntos críticos:
• Intervención religiosa: se documentó la participación constante de ministros de culto durante el proceso de conformación, vulnerando la separación absoluta exigida por la ley entre instituciones eclesiásticas y agrupaciones políticas.
• Opacidad financiera: la fiscalización detectó aportaciones ilícitas por 779 mil pesos provenientes de una persona moral (entidad legalmente impedida para participar), sumado a egresos irregulares y no comprobados que superaron los 3 millones de pesos.

El expediente pesó en la decisión
Por su parte, la organización «Que Siga la Democracia», estrechamente vinculada con operadores de Morena, vio frenada su ruta hacia la formalización tras revelarse un esquema inaceptable de simulación.
El Consejo General determinó la negativa basándose en tres factores determinantes:
• Fraude en afiliaciones: el historial de la agrupación exhibió la entrega de firmas apócrifas, registros con datos de personas fallecidas y una duplicidad masiva de simpatizantes que chocaba directamente con el padrón del partido guinda.
• Anomalías en fiscalización: presentaron graves omisiones estructurales para comprobar de manera transparente el origen y destino de los recursos inyectados en sus asambleas nacionales.
• Alerta de la UIF: durante la sesión, se reveló la existencia de un informe de la Unidad de Inteligencia Financiera que expone vínculos económicos irregulares directamente ligados a sus dirigentes.
Las justificaciones no se hicieron esperar
Los dirigentes de «Que Siga la Democracia», encabezados por Edgar Garza Ancira y Gabriela Jiménez, rechazaron frontalmente las acusaciones de fraude y responsabilizaron a la aplicación móvil y a los sistemas informáticos del propio INE por la duplicidad de firmas, negando en todo momento operar como un partido «satélite» del oficialismo.
En la otra trinchera, «México Tiene Vida» mantiene un discurso donde acusan a las autoridades de coartar los derechos ciudadanos y de imponer sanciones financieras desproporcionadas para proteger el monopolio de los partidos tradicionales.
Estos últimos se espera que recurran a los tribunales tras no obtener su registro y dependerá de las autoridades evaluar si las numerosas irregularidades bastan para negarle la conformación como nuevo partido político.



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