El Estado de México se perfila como uno de los principales beneficiarios económicos alrededor del Super Bowl 2026, con una derrama estimada cercana a 5 000 millones de pesos, impulsada por el consumo local y por su papel estratégico en la logística que conecta a México con Estados Unidos durante uno de los eventos deportivos más vistos del mundo.
El impacto se reflejará en distintos giros comerciales. Principalmente, restaurantes, bares, tiendas de conveniencia, mercados públicos, plataformas de streaming y servicios de transporte, que concentran una parte relevante del gasto previo y durante el fin de semana del partido.

Consumo repunta en Toluca y Metepec
Municipios como Toluca y Metepec se perfilan entre los puntos con mayor dinamismo comercial en la entidad. Tendrán incremento estimado de hasta 21 % en las ventas de alimentos y bebidas, una cifra que supera el promedio nacional.
El comportamiento está ligado al consumo de productos asociados al evento, como:
- Cerveza
- Refrescos
- Bebidas alcohólicas
- Botanas
- Alimentos preparados
Estos últimos concentran el mayor gasto entre los aficionados durante ese fin de semana.

El Edomex, clave en la logística del Super Bowl
Más allá del consumo interno, el Edomex juega un papel relevante en la cadena de suministro que sostiene al Super Bowl.
La entidad participa en la exportación de más de 110 000 toneladas de aguacate con destino a Estados Unidos, a través de su infraestructura carretera, centros de almacenamiento y capacidad de distribución.
El aguacate es un insumo esencial para la preparación de guacamole, uno de los productos con mayor demanda durante el evento.
Aunque la producción agrícola se concentra principalmente en Michoacán y Jalisco, el tránsito, resguardo y traslado del producto se apoya en la red logística del Edomex.
Por ello, la entidad se posiciona como un eslabón estratégico entre las zonas productoras y los mercados internacionales.

Aficionados gastarán hasta 3 000 pesos el fin de semana
El gasto promedio por aficionado en el Edomex se estima entre 500 y 3 000 pesos. Principalmente, en comida, bebidas y artículos deportivos, previo y durante el encuentro entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, programado para el 8 de febrero en Santa Clara, California.
Este flujo de consumo ocurre tras la cuesta de enero y en la antesala del gasto asociado al Día de San Valentín, lo que convierte al Super Bowl en un punto intermedio de reactivación económica.
En ese contexto, la derrama prevista se traduce en mayor circulación de efectivo para pequeñas y medianas empresas, generación de empleos temporales y un impulso inmediato al comercio local en el primer trimestre del año.


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