Tecnología y crisis del agua: Oportunidades y retos para el futuro

«El cambio va a requerir generaciones para lograrlo concretar», afirmó el investigador.
marzo 22, 2024
Tecnología y crisis del agua.
FOTO: Ilustración especial

Miguel Adolfo Guajardo Mendoza, investigador del Colegio Mexiquense, advirtió que la incorporación de la tecnología para resolver la crisis del agua deberá ser considerada ya como una opción de ayuda inmediata.

El especialista indicó que, si bien la tecnología no es la solución de fondo, pues esta radica en un consumo más responsable y en economías más sustentables que utilicen menos agua y permitan su reutilización, sí es una alternativa en tanto se hace conciencia de la necesidad de un cambio cultural sobre su uso.

«El cambio va a requerir generaciones para lograrlo concretar, pero en el inter sí hay soluciones intermedias que nos pueden ayudar a sobrellevar esta situación de escasez, prácticamente innovaciones tecnológicas que están ya implementándose en otras latitudes y que han tenido éxito en sus objetivos», enfatizó.

Situación actual

El también profesor en el Seminario Académico de Instituciones, Sociedad Civil y Política Pública del Colegio Mexiquense indicó, que básicamente el gran problema de falta de agua se debe a que hemos interrumpido su ciclo natural de producción y reconversión.

Explicó que por ello es que se ha generado dicho problema de disponibilidad, ya que, por un lado, hay un incremento fortísimo en la demanda de agua por el consumo; que además no es responsable, ni equilibrado y, por otra parte, la oferta es menor, porque no se cuenta con la infraestructura adecuada y de calidad para poder acopiarla, retenerla y distribuirla de manera eficiente.

Crisis de agua en La Mora
Crisis del agua en el Edomex. / FOTO: Edgar Segura

«Entonces, se están conjuntando todos estos factores, además de elementos vinculados con el cambio climático, que están impidiendo también que nuestras reservas y nuestros receptáculos, nuestras presas, se llenen adecuadamente. Es decir, se trata de una serie de factores que están creando una tormenta perfecta, pero que no es un aspecto transitorio, es algo con que vamos a tener que lidiar de ahora en adelante», agregó.  

Ante esta situación, destacó que la tecnología ofrece grandes innovaciones para enfrentar varios de los problemas actuales y que podrían contribuir a mejorar la disponibilidad y abasto de líquido a corto plazo. 

Alternativas tecnológicas 

El investigador señaló que actualmente en otras latitudes del planeta; incluso en otros estados, se han implementado alternativas tecnológicas para resolver algunas de las problemáticas más comunes por las que no hay agua suficiente agua, como son fugas, huachicoleo, pocas lluvias e interrupción del ciclo natural.

Algunas de esas tecnologías son: 

Nanobots para evitar fugas

Guajardo Mendoza mencionó que, durante el acopio y distribución de agua se ha estimado que hay una pérdida de entre el 10 y 15% de líquido por fugas, ya que la red de agua potable, drenaje y tuberías, que se ha ido construyendo a lo largo de los años, ha sido modular en función de que van surgiendo nuevas colonias o centros habitacionales, a tal grado que nadie tiene un mapeo de la red y mucho menos la ubicación de las fugas.

Nanobots para limpiar el agua. / FOTO: Especial

En ese tenor, resaltó que en ciudades como Tokio en Japón y Seúl en Corea, han implementado el uso de nanobots con gran éxito, para dar mantenimiento a sus redes de distribución de agua potable.

Explicó que estos pequeños dispositivos recorren de manera autónoma toda la red y van generando un mapa sónico y otro digital que, en el transcurso de horas o días, pueden generar un mapa en tiempo real de toda la red de distribución de agua potable.

Asimismo, van midiendo diferencias en presión que permiten identificar pequeñas fugas. No obstante, hay otro tipo de dispositivos nano que también están equipados para resolver algunas, porque tienen equipos de soldadura muy precisos para repararlas.

«Con este tipo de tecnología podríamos estar resolviendo un primer problema importante, como las fugas, que nos hacen perder una buena cantidad de agua potable disponible, además de conocer el mapeo y tener muy claro dónde está el problema en la red de distribución», precisó.  

El investigador reconoció que se trata de sistemas tecnológicos caros, pero apuntó que es más costosa la pérdida de agua que se tiene año con año.

«Si hacemos el análisis costo-beneficio, esa tecnología se paga sola a lo largo de 5 o 7 años. Es una inversión que es bastante rentable en el mediano y largo plazo realizar», añadió.

Sistemas de GPS y monitoreo

Miguel Adolfo Guajardo indicó que derivado de que en ocasiones la red de distribución no llega hasta los usuarios finales, sobre todo en las zonas más periféricas, el abasto se resuelve a partir de pipas, y ahí se tiene otro tipo de fuga, que no es por daño en tuberías, sino por robo, reventa y falta de control.

Para poner punto final a este fenómeno, también conocido como huachicoleo, refirió que en estados como Guanajuato o Nuevo León, que son lugares donde escasea el agua, se ha implementado sistemas de GPS y monitoreo en tiempo real de todos los vehículos que transportan agua.

Tecnología para detectar fugas de agua. / FOTO: Especial

En los primeros estudios, abundó, se identificó que hasta el 30, 40% del agua no llegaba a su destino final, pues era distribuida antes, lo que indicaba que había corrupción u oportunidades de obtener ganancias ilícitas para quienes estaban haciendo la distribución.

«Con estos sistemas puedes darte cuenta cuando las pipas están desviándose de las rutas preestablecidas y si tienen un cambio en la cantidad de agua que traen almacenada en el tanque… Entonces, este monitoreo en tiempo real, con sensores que te permitan medir las capacidades que están contenidas en los vehículos, también es una buena alternativa», declaró.

Plantas desalinizadoras 

Ante la falta de cuerpos de agua dulce, el académico aludió que en otros países se ha recurrido a esquemas más extremos, por ejemplo, a desalinizar el agua del mar.

Sin embargo, confesó que las plantas desalinizadoras actuales aún son ineficientes y costosas, por lo que no resultan rentables, en tanto requieren de mucho consumo de energía y de recursos.

Planta desalinizadora en Israel. / FOTO: Especial

Aunque señaló que recientemente hay nuevos materiales, nanomateriales, que están permitiendo diseñar prototipos funcionales de plantas desalinizadoras, que ya están siendo puestas a prueba y que se estima que en 10 o 15 años van a ser una posibilidad en nuestras sociedades, «no es una solución de fondo, es una solución temporal, porque vamos a empezar a adoptar otra vez un recurso que si no se renueva, no nos va a resolver el problema de fondo», reiteró.

Siembra de nubes

El investigador también mencionó la siembra de nubes como una medida emergente utilizada en países como Israel, aunque reconoció que esta opción no es sustentable a largo plazo y tampoco resuelve el problema de fondo.

«La siembra de nubes se genera a partir de ciertos productos químicos para que se empiecen a crear las condiciones atmosféricas y después detonar lluvias, básicamente por diseño, en ciertas zonas y bajo ciertos esquemas… Sí, ayuda temporalmente, pero que no puede ser sostenible si no retomamos el ciclo natural del curso del agua», precisó.

Tecnología «siembra de nubes». / FOTO: Especial

En resumen

Guajardo Mendoza destacó que la tecnología puede ayudar a ganar tiempo, a reflexionar y a no tener grandes crisis humanitarias, pero no es la solución final.

«La solución final es un consumo responsable, sustentable, una economía que pueda sostenerse a lo largo del tiempo y una conciencia de que esto es un recurso no renovable», subrayó,

Recalcó que, a pesar del potencial de la tecnología para abordar la crisis del agua, su adopción como política pública enfrenta obstáculos como la percepción del costo y la priorización de obras de infraestructura tradicionales.

Sin embargo, insistió en la necesidad de un cambio de pensamiento y cultura que integre la tecnología como parte fundamental de la solución a la escasez.

Edomex sin tecnología

Finalmente, el experto dijo que, aunque por el momento en el Estado de México no hay ningún municipio que haya implementado políticas centradas en la tecnología, esta podría ser una oportunidad para explorar nuevas soluciones ante la creciente presión sobre los recursos hídricos.

«Aunque tenemos un problema grave de agua, no se han experimentado cortes sostenidos en el tiempo, entonces todavía no es algo que en la agenda pública genere presión como en otros lugares del país, pero sí sería una oportunidad para voltear a ver la tecnología como opción», concluyó.

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