- ¿Quién pidió la llave del IFREM?;
- Morena y el derecho de admisión;
- ¿Quién ganó con el nuevo mapa de Ecatepec?;
- Tiempo es riqueza;
- Los abusos de Juan Armando y Vázquez Raña.
¿Quién pidió la llave del IFREM?
La llegada de David Silva Miranda al frente del Instituto de la Función Registral pasó casi en silencio. Error. El IFREM no archiva papeles: certifica propiedad. Y, en política, propiedad es poder. Ahí queda constancia de quién acumuló, quién hipotecó, quién movió patrimonio. En un estado donde el suelo define fortunas y campañas, controlar el registro es información estratégica. Cuando cambia el custodio del archivo, la pregunta no es por el nombramiento, sino por la llave.
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Morena y el derecho de admisión

No es común que un alcalde organice un evento partidario con mensaje disciplinario. Menos cuando ocurre después de un acto estatal al que no fue convocado. En Izcalli, Daniel Serrano habló de “traidores” e “infiltrados” y el mensaje no fue hacia la oposición, sino hacia dentro. Morena en el Edomex enfrenta una tensión real: expansión sin filtros o depuración con criterios. Primero los principios, luego las adhesiones. Y cuando se discute quién entra, también se define quién manda.
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¿Quién ganó con el nuevo mapa de Ecatepec?
La gran ganadora política del arreglo territorial en Ecatepec es Zaira Zedillo. Lo capitalizó rápido, lo narró como logro propio y convirtió un dictamen técnico en activo electoral. Sus bonos subieron y hoy se fortalece como aspirante real a la alcaldía el próximo año. Resolver un diferendo de más de tres décadas en el municipio más poblado del estado no es menor. En clave sucesoria, no importa quién votó; importa quién se quedó con la autoría política.
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Tiempo es riqueza
La reducción de la jornada a 40 horas no es una concesión laboral: es redistribución de la riqueza. La implementación será gradual hasta 2030, pero el principio quedó establecido: productividad no puede significar desgaste infinito. En el Estado de México, millones de trabajadores formales consolidan una secuencia inédita: recuperación salarial, mejora en prestaciones y ahora tiempo devuelto. El catastrofismo empresarial ya falló antes. ¡A disfrutar lo votado!
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Los abusos de Juan Armando y Vázquez Raña

La Tenango–La Marquesa estuvo bajo un esquema PPS adjudicado en tiempos priistas a Constructora Teya, vinculada a Juan Armando Hinojosa Cantú y a Prodemex, del grupo de Olegario Vázquez Raña y Olegario Vázquez Aldir. Durante años, recibieron más de cinco mil millones de pesos por mantenimiento de vialidades estatales mientras la carretera se deterioraba. La cláusula de “no disponibilidad” permitió suspender tramos sin dejar de cobrar. El asfalto se rompía; el flujo financiero, no. Cancelar ese modelo y ordenar la rehabilitación inmediata no es solo obra pública. Es desmontar un negocio.

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