El Toluca no es contendiente al bicampeonato por una razón clara: los refuerzos. La temporada pasada, los astros se alinearon y, pese a las áreas de oportunidad en varias posiciones, el equipo logró levantar la copa. Sin embargo, este torneo se perfilaba como el momento para consolidar un proyecto ganador, y hasta ahora, eso no se ha visto reflejado en la cancha.
Es natural que, tras un campeonato, varios jugadores llamen la atención de otros clubes. Pero equipos con el poder adquisitivo y la jerarquía del Toluca suelen tener la capacidad de rearmarse rápidamente. Lo preocupante es que no ha habido incorporaciones de peso ni una mejora sustancial, especialmente en la banca. En contraste, clubes como Rayados, Tigres y Cruz Azul sí han reforzado sus plantillas de forma contundente.
Durante el partido
Los Diablos comenzaron complicándose solos. Un error en la zaga mexiquense permitió el primer gol de los Rayos. Sin embargo, como en el torneo pasado, Toluca supo remontar. Se metió en el partido y, con un Marcel Ruiz inspirado, mandó a dormir a Necaxa.
La afición cumplió en el Nemesio Diez. Nicolás Castro tuvo sus primeros minutos como Diablo y Helinho arrancó el torneo con el pie derecho, en busca de justificar por fin los millones invertidos en su fichaje. Hugo González observó desde la banca, esperando su oportunidad.


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