Zonas de riesgo en Toluca: deslizamientos e inundaciones al acecho

Estas localidades se encuentran en pendientes inestables, y aunque los habitantes han vivido allí por años, la tierra comienza a mostrar signos de desgaste
septiembre 22, 2024

Mientras que algunas zonas de Toluca enfrentan un grave problema al encontrarse en el área montañosa al norte de la ciudad, otras padecen de inundaciones o deslizamientos debido a las malas condiciones de la infraestructura de desagüe, a la basura y a las lluvias torrenciales.

En lugares como La Teresona, San Miguel Apinahuisco, Lomas Altas, Zopilocalco, Santiago Tlaxomulco, Chichipicas o El Toloche, el riesgo de deslizamientos ha aumentado por las intensas lluvias recientes.

Estas localidades se encuentran en pendientes inestables, y aunque los habitantes han vivido allí por años, la tierra comienza a mostrar signos de desgaste: las bardas de algunas viviendas están al borde del colapso.

La amenaza del terreno y la lluvia

El Atlas de Riesgo Municipal de Toluca destaca que las pendientes en estas zonas pueden llegar a inclinaciones de hasta 45 grados, como en el Barrio de la Peña, en Santiago Tlaxomulco, donde la geografía representa una amenaza constante.

Las lluvias torrenciales provocaron que el suelo se reblandezca, aumentando el riesgo de desprendimientos.

De acuerdo con información del Ayuntamiento de Toluca, más de 100 rocas que significaban un riesgo a la población fueron retiradas en zonas como Zopilocalco norte.

Resistencia de la población

Los habitantes, a pesar del peligro, se muestran tranquilos, aseguran que conocen bien la región y que aprendieron a convivir con los riesgos. 

A pesar de su resistencia, las autoridades emitieron varias recomendaciones para minimizar el riesgo de deslizamientos e inundaciones.

Un peligro latente

Pero las causas de estos deslizamientos van más allá de la lluvia. El Cerro de Alcantunco, que cubre parte de las delegaciones de Santa Cruz Atzcapotzaltongo y Santiago Tlaxomulco, presenta una avanzada degradación del suelo, a consecuencia de la deforestación.

Además, la urbanización descontrolada en zonas inestables ha debilitado la resistencia de las laderas. El peligro de deslaves o desbordamientos de ríos, agravado por la sismicidad en la región, es una amenaza constante.

Acciones preventivas

Ante dichos riesgos, la autoridad estatal monitorea zonas de riesgo y ha intensificado la vigilancia en áreas como Santa Cruz Atzcapotzaltongo, además de emitir recomendaciones como el refuerzo de taludes en las zonas más vulnerables.

A ello, deben sumarse otras acciones preventivas como:

  • Prevenir la tala y la destrucción de vegetación.
  • Evitar excavaciones en laderas.

Sin embargo, a pesar de estas medidas, aún se corre el riesgo de que surjan nuevos puntos críticos, dependiendo de las condiciones climáticas y físicas del terreno.

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