La universidad dejó de escucharse a sí misma

La toma de Rectoría refleja el desgaste del proceso electoral y una crisis más honda: el rompimiento del diálogo entre estudiantes y autoridades. Académicos advierten que es momento de reconstruir comunidad y reformar el modelo institucional
mayo 7, 2025

La Universidad Autónoma del Estado de México atraviesa un proceso inédito: por primera vez en su historia, seis mujeres compiten por la rectoría, lo que augura que la institución tendrá, finalmente, a su primera rectora. Sin embargo, el ambiente se ha tensado en los últimos días: parte de la comunidad estudiantil ha denunciado que el proceso está marcado por la imposición y la falta de apertura.

El martes, tras una manifestación en la ciudad, estudiantes ocuparon las instalaciones del edificio de Rectoría y desalojaron al personal administrativo. La protesta profundiza las tensiones en torno a la sucesión universitaria y abre un debate sobre los límites y alcances de la movilización estudiantil.

Para comprender mejor: Toma de Rectoría paso a paso

AD Noticias consultó a especialistas e integrantes de la comunidad universitaria para analizar el trasfondo del conflicto.

Susana Bianconi, doctora en Diseño y Arquitectura y jubilada de la UAEMéx, consideró que “el malestar es genuino, aunque se circunscribe a Toluca”, aludiendo a que las protestas se concentran en Ciudad Universitaria. Sobre la participación de estudiantes encapuchados, opinó: “No es ético cubrirse el rostro. Hay que dar la cara”.

Bianconi también subrayó que existe un divorcio evidente entre la rectoría y el estudiantado.

Susana Bianconi. / Foto: Mical Segura

Por su parte, Miroslava Carrillo, abogada y exprofesora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, señaló: “Me parece normal, incluso aceptable, que haya puntos de vista divergentes y choques de intereses en toda relación social, especialmente en un proceso político como la elección de rector o rectora”. A su juicio, la gestión inadecuada de las demandas estudiantiles y la falta de diálogo oportuno provocaron primero el paro en tres facultades y, después, la toma de Rectoría. “Este conflicto es parte inherente de la vida universitaria. Si se gestiona con diálogo y negociación, puede ser una oportunidad para reformar la legislación y los mecanismos de elección”, remató.

Miroslava Carrillo. / Foto: Mical Segura

El doctor Alfonso Iracheta, fundador de la Facultad de Planeación Urbana, hizo un llamado al diálogo: “Es crucial que las autoridades y los estudiantes se sienten a hablar. Tomar instalaciones y bloquear calles no ayuda. El rector debe acercarse y establecer un canal abierto de comunicación; no hay otra opción”, insistió.

Alfonso Iracheta. / Foto: Mical Segura

Finalmente, el doctor José Luis Arriaga, profesor de tiempo completo en la UAEMéx, reflexionó: “Hacer un paro no es difícil; lo desafiante es reiniciar con una nueva ruta. Más complejo aún es lograrlo cuando se involucra a miles de voluntades. El consenso es el límite que impide los arrebatos”.

El conflicto actual en la UAEMéx deja al descubierto una fractura institucional profunda y reaviva la discusión sobre la democracia interna en la universidad. Mientras la toma de Rectoría simboliza la tensión acumulada, el verdadero reto será reconstruir puentes de diálogo y repensar las reglas del juego para garantizar que este proceso histórico no termine envuelto en un clima de confrontación e incertidumbre.

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