Es importante cambiar la retórica en torno a que el rico es rico porque se esfuerza o el pobre es pobre porque quiere. El mérito y el trabajo duro son factores importantes para la mejora de la calidad de vida, pero no bastan contra el privilegio, que para algunos es una gran barrera, mientras que para otros es un trampolín. No podemos decir que el pobre es pobre porque quiere, porque no hay piso parejo.
La desigualdad y los ultraricos en México
Trabajo y esfuerzo funcionan solo cuando hay oportunidades. Más allá de eso, cualquier discurso que justifique la riqueza sólo de la mano de la inteligencia y trabajo no es más que perpetuar la desigualdad de forma acrítica y peligrosa


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