La primera subasta de autos de lujo se llevó a cabo durante el 23 y el 24 de febrero. Más de 500 compradores se dieron cita en la base militar de Santa Lucía, en Zumpango, donde se vendieron 196 de los 218 autos, camionetas y motocicletas que estuvieron al servicio del Ejecutivo Nacional, pero que se han puesto a la venta.
Enrique Herrera, empresario del sector de seguridad en Monterrey, causó revuelo por la magnitud de sus compras en la subasta del fin de semana porque adquirió un Audi A8, W12, auto comprado en la administración de Felipe Calderón, así como una Suburban (ambas unidades de blindaje nivel VI, diseñado para proteger de todas las armas de mano, incluyendo armas largas). El costo de cada vehículo fue de 1.9 millones de pesos y 1.6 millones, respectivamente y Herrera puso los automóviles que adquirió a disposición de López Obrador, así como de los invitados especiales que vengan al país.




De los 218 vehículos que se ofertaron, se vendieron 196. El monto total de la venta fue de 62 millones 179 mil 400 pesos, dinero que se destinara a programas sociales, apoyo a personas con discapacidad, adultos mayores, becas, según dijo López Obrador en su conferencia matutina.
Junto con las 22 unidades restantes (de las cuales 21 son camionetas blindadas), también se venderán aviones y helicópteros en la próxima subasta, de la que se espera obtener una ganancia estimada de 10, 000 millones de pesos.


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