Venezuela se moviliza en unidad nacional frente a la agresión de Estados Unidos

El Gobierno venezolano responsabiliza a Washington por una agresión militar en Caracas y varios estados del país.
enero 3, 2026

El Gobierno de Venezuela y amplios sectores de la población se movilizaron este sábado en distintas regiones del país para denunciar lo que califican como una agresión militar de Estados Unidos y exigir una prueba de vida del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, cuyo paradero sigue siendo desconocido tras los ataques, de acuerdo con información de teleSUR

Según el medio internacional, miles de personas se concentraron en Caracas, particularmente en la Avenida Urdaneta y las inmediaciones del Palacio de Miraflores, así como en otras zonas del país, para rechazar la intervención estadounidense y defender la soberanía nacional. Las movilizaciones ocurrieron luego de los bombardeos reportados en la capital y en los estados Aragua, Miranda y La Guaira, que habrían dejado un número aún indeterminado de civiles muertos y heridos.

Venezuela exige a EE. UU. prueba de vida de Maduro y su esposa

El Gobierno de Venezuela exigió este viernes a Estados Unidos una prueba de vida inmediata del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, tras una serie de ataques militares que, de acuerdo con autoridades venezolanas, provocaron la muerte de civiles en distintos puntos del país.

Ataques en Caracas y varios estados

La vicepresidenta de Venezuela denunció una agresión armada ocurrida en Caracas y en los estados Aragua, Miranda y La Guaira, la cual —según su versión— vulneró la soberanía nacional y afectó directamente a la población civil. Tras los hechos, afirmó que se desconoce el paradero tanto del mandatario como de la primera dama, por lo que exigió al Gobierno estadounidense confirmar su estado de salud.

De acuerdo con la funcionaria, Maduro había advertido previamente sobre la posibilidad de una ofensiva de este tipo y sus consecuencias. Tras los ataques, señaló que se activaron los mecanismos de defensa del Estado conforme a instrucciones presidenciales.

En paralelo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, informó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, junto con cuerpos de seguridad y milicias, fue desplegada para resguardar el territorio. El Ejecutivo llamó a una “unión nacional” frente a lo que considera una violación de su soberanía.

Durante su mensaje, la vicepresidenta apeló al legado de Simón Bolívar y afirmó que Venezuela no aceptará tutelajes externos. “Nunca seremos esclavos”, declaró, al reiterar que el país defenderá su independencia y su derecho a decidir su futuro.

Cabello llama a la calma y asegura que el país está en control

A estas declaraciones se sumaron las del ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, quien condenó lo que calificó como un “ataque terrorista” con bombas y misiles contra civiles e infraestructura en la capital.

Desde Caracas, Cabello afirmó que el país se mantiene en “completa calma” y que los ataques no provocaron el escenario de descontrol que —según dijo— buscaban sus autores. Señaló que las fuerzas militares y policiales, en coordinación con organizaciones civiles, realizan patrullajes y operativos para garantizar la seguridad.

El ministro sostuvo que los bombardeos afectaron zonas habitadas por civiles, instalaciones eléctricas y espacios sin vínculo directo con el proceso político del país, lo que —aseguró— demuestra el carácter indiscriminado de la agresión. También llamó a la ciudadanía a no caer en provocaciones y a confiar en el liderazgo del alto mando político-militar.

Cabello pidió además a la comunidad internacional pronunciarse sobre los hechos y advirtió que el silencio de organismos multilaterales ante la muerte de civiles podría interpretarse como complicidad.

Escalada diplomática y tensión regional

Caracas reiteró su exigencia al Gobierno del presidente Donald Trump para que se confirme el estado de salud y ubicación de Maduro y Flores, al tiempo que acusó a Washington de cruzar “líneas rojas” que ponen en riesgo la estabilidad regional.

El Gobierno venezolano ha denunciado de manera reiterada que estas acciones forman parte de una estrategia de desestabilización y de presión para forzar un cambio de gobierno. Organizaciones internacionales y colectivos pacifistas han condenado los ataques y los han calificado como una violación a la Carta de las Naciones Unidas, mientras llaman a la solidaridad internacional.

Hasta el momento, Estados Unidos no ha emitido una respuesta pública a las acusaciones ni a la exigencia de prueba de vida del mandatario venezolano.

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