La verificación como pretexto electoral
- Toluca, oposición en modo campaña;
- De Sibaja a De la Rosa;
- Amador y los hechos frente a la cloaca;
- El desastre que conviene en El Oro;
- Hueypoxtla y la presión como negocio.
Toluca, oposición en modo campaña
La campaña del PRI contra la verificación vehicular en Toluca no es espontánea ni desordenada. Responde a una estrategia clara: mezclar verdades con mentiras, exagerar costos, omitir beneficios y convertir una política pública impopular en bandera electoral. Hay molestia social y falta de pedagogía gubernamental, sí. Lo que no es cierto es reducir el debate ambiental a un simple esquema recaudatorio. El PRI selecciona datos, dramatiza cifras y empuja una narrativa de agravio porque le es funcional. Ya no actúa como oposición testimonial, sino como adversario real, con un objetivo definido: recuperar la alcaldía en 2027 y posicionar desde ahora a Melissa Vargas Camacho. No discuten movilidad. Disputan poder.
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De Sibaja a De la Rosa

Que el Estado de México, la entidad más densamente poblada del país, haya llegado al siglo XXI sin un sistema de Metro propio no es un descuido técnico, es una falla política acumulada. Años de parches y concesiones sustituyeron a la planeación estructural. En ese contexto, la llegada de Juan Hugo de la Rosa a Movilidad marca un giro. Hombre del oriente, formado en la gestión dura y no en la vitrina, entiende el transporte como problema estructural, no como relato aspiracional. Compararlo con Daniel Sibaja sería injusto. Uno viene del territorio; el otro, de la narrativa reciente. Delfina Gómez mueve ficha: sale el perfil cómodo y entra un operador curtido, consciente de que mover personas no es discurso, sino tiempo, dinero y dignidad.
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Amador y los hechos frente a la cloaca
Hoy que Jorge Amador Amador asesora en materia de seguridad en Ecatepec, reaparece la ofensiva de cloaca. No es casual. Amador arrastra una reputación construida en Nezahualcóyotl, donde encabezó un modelo policial que rompió inercias en uno de los municipios más complejos del país. Tan sólido fue ese trabajo que mereció reportajes elogiosos del The New York Times, que documentaron la transformación de una policía desacreditada en un esquema de proximidad y profesionalización. Frente a eso, el ataque ofrece rumores, no datos. Aquí, la ecuación es simple: periodismo documentado contra susurros interesados. Los hechos pesan más.
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El desastre que conviene en El Oro

En El Oro, no hay matices posibles. El Gobierno Municipal es un desastre y Juana Elizabeth Díaz Peñaloza es indefendible. Denuncias, protestas y parálisis administrativa lo acreditan. Pero junto a la torpeza surgen las preguntas incómodas: ¿quién mueve el tapete y quién gana con el caos? Mientras Morena paga el costo del escándalo, en el PRI hay calma y sonrisas. El desgobierno ajeno siempre ha sido su mejor campaña. El problema no es solo una alcaldesa que no da el ancho, sino permitir que el escándalo se vuelva rutina y erosione a todo el proyecto.
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Hueypoxtla y la presión como negocio
En Hueypoxtla, ocurrió una tragedia real: la desaparición y asesinato de un menor. Eso no se discute. Lo cuestionable vino después. Un abogado de apellido Mata convirtió foros digitales y movilización en herramienta de presión, empujando señalamientos sin sustento judicial contra el Gobierno Municipal. En ese circuito, aparece Juan Pedro García, su socio, personaje opaco con cercanía política al senador panista Enrique Vargas del Villar. Así se intenta involucrar a la alcaldesa Rosa Elva Barrera Flores, de Morena, en delitos gravísimos sin respaldo judicial. La tragedia existe. La manipulación del dolor también

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