Los paisajes montañosos, el aire cálido y las grandes presas quedaron lejos, al menos por un mes más, para 13 detenidos por su posible participación en la fuga del alcalde electo, Luis Hernández de Paz, de Santo Tomás de los Plátanos. Este viernes fueron vinculados a proceso en la Sala 2 del penal de “Santiaguito”, en Almoloya de Juárez, donde permanecerán tras las rejas.
Vestían uniformes azules con rayas blancas. Dentro del área de seguridad, delimitada por gruesos cristales, escucharon atentos la narración que la jueza hizo de los hechos ocurridos el pasado 17 de diciembre, durante la toma de protesta de «Wicho», quien, con una orden de aprehensión en su contra, llegó a la ceremonia acompañado por desconocidos.
El padre del alcalde electo ocupó la silla del centro. Su rostro curtido reflejaba cansancio e incomodidad. Al igual que los presentes en la sala, el frío, que contrastaba con el de la llamada Tierra Caliente, calaba los huesos.
Los otros imputados permanecieron detrás de él, de pie, con los brazos cruzados, los labios apretados y las miradas fijas en la jueza. Tres horas duró la audiencia; tres horas en las que los enredados términos jurídicos se mezclaron con la incertidumbre.
La jueza del distrito Toluca dictó la vinculación a proceso con la medida cautelar de prisión preventiva justificada contra los trece detenidos, entre quienes se encuentran el padre del alcalde electo, su hija, su sobrina, una de sus hermanas, así como funcionarios entrantes del cabildo 2025-2027 y policías municipales.
Los delitos leídos fueron: evasión por obstruir el cumplimiento de un mandato judicial, daños al patrimonio de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, lesiones, robo con violencia y abuso de autoridad.
Entre las pruebas presentadas se incluyeron videos que, según los peritajes, tienen cortes en su continuidad, así como testimonios que apuntan a la planeación previa de la fuga. No obstante, la defensa de los imputados argumentó que las grabaciones y evidencias carecen de validez suficiente, una solicitud que fue desestimada.
Pedro Luis “N” “N”, Simitria “N”; Vicente Matías “N”; Violeta “N” (Secretaria del Ayuntamiento), María Raquel “N” (Primera Regidora) y Luis Ángel “N” (Cuarto Regidor); Seferino “N”, Ángel “N” y Martín “N” (policías municipales); así como Eidy Lorena “N”, Araceli “N”, Litzy Mariana “N” y Nelida “N”, asimismo, el Juez determinó el plazo de un mes para el cierre de la investigación complementaria.
De manera adicional, en audiencias celebradas el pasado 23 y 24 de diciembre, el Órgano Jurisdiccional determinó la vinculación a proceso por el delito de extorsión contra Pedro Luis “N” “N”; María de Jesús “N”; María Verónica “N”; Simitria “N”; Eydi Lorena “N”; Nélida “N; Litzy Mariana “N”; Araceli “N” y Vicente “N”.

El Jardín Colgante
El pasado 17 de diciembre, el Jardín Central de Santo Tomás fue escenario de un evento que marcaría a este pequeño municipio del sur mexiquense. Agentes encubiertos llegaron temprano, alrededor de las 6:30 de la mañana. Algunos se mezclaron entre la gente; otros aparentaban ser fotógrafos. Portaban una orden de aprehensión contra el alcalde electo, acusado de vínculos con el grupo delictivo La Familia Michoacana, misma que no se ejecutaría.
Esa mañana, cuando Hernández de Paz subió al escenario para tomar protesta, se desató el caos. Entre gritos y empujones, un grupo de personas se enfrentó a los agentes, empujándolos, jaloneándolos, arrojando piedras y lanzando insultos.
“Todos andaban en bola”, relató uno de los oficiales. Fue en ese tumulto que los seguidores del alcalde perredista lograron liberarlo y propiciar su fuga, que, según se dijo, fue a bordo de una patrulla del ayuntamiento con dirección a Otzoloapan.
La resistencia y las consecuencias
Durante la trifulca, un agente resultó herido por una roca, mientras que una oficial sufrió lesiones en las muñecas y fue despojada de un smartwatch. Otro comandante declaró haber sido despojado de 52 mil 600 pesos que llevaba en una “cangurera”. Además, dos vehículos oficiales sufrieron daños, sumando pérdidas por aproximadamente 140,000 pesos.
Los gritos no cesaron: “¡No dejen que se lo lleven! ¡Quémenlos, quemen sus patrullas!”, se escuchó en el barullo. Aunque los agentes intentaron mantener el control, el alcalde escapó.
Mientras Santo Tomás sigue esperando a su alcalde prófugo, trece rostros enfrentan el peso de la justicia. Para ellos, la lucha por la libertad apenas comienza, pero el cristal grueso que los separa del mundo es un recordatorio de lo que han perdido.
Los trece permanecerán en prisión preventiva hasta el próximo 23 de enero de 2025, cuando la fiscalía deberá presentar nuevas pruebas.



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