El cacique incómodo.
*No es fuego amigo, son «chingadazos» enemigos.
1.- Está perfectamente equivocado Aarón Urbina al clasificar la información que lo involucra en una escandaloso enriquecimiento económico, usando el poder político, como fuego amigo.
La primera lectura que debería hacer, es que se trata de fuego enemigo, verdaderos misiles, chingadazos completos, pues.
Justo en la medida en que se retoman los temas que lo describen como voraz depredador del presupuesto, Urbina es cada vez más un flanco débil del gobernador Eruviel Ávila.
Esta es la temporada electoral y la regla número uno de la Ley de las Listas, el Palomeo y la Candidaturas, es que nada resulta casual.
2.- Las aristas son evidentes.
¿Insistirán en que Aarón sea candidato a la alcaldía de Ecatepec, posibilidad que él mismo ya aceptó?
¿Si lo consigue, Indalecio iría entonces al Congreso?
¿Aún es posible que sea candidato del Grupo Ecatepec a la gubernatura del estado en 2017?
¿Si Aarón se cae, quien sería el nuevo proyecto de Delfín?
Lo obvio es que esta exposición de escándalos acrecenta las endebles del primer círculo de Eruviel.
¿Qué le quedaría al mandatario si pierde su coto fundamental, que es el propio Ecatepec?
No han sido tiempos convenientes para él, en su bagaje reciente están Tlatlaya, el INE, Aarón y sobre todo la perturbadora y dramática realidad que vivimos 14 millones de mexiquenses, ya inmunes a las dosis de opio del populismo y la retórica.
Lo perceptible es que esta administración parece ya no tener respuestas y que los estrategas siguen en el desvarío, haciéndole un gran daños su jefe y con ello a la entidad.
3.- Ahora están los espacios individuales para desarrollar las teorías sobre quienes son los autores del fuego amigo, de los que habló Aarón.
¿Qué grupo, priísta sin duda alguna, se beneficia debilitando a Eruviel anulando a sus operadores principales?
¿Esto es sólo la lucha por las candidaturas del 2105 o será la constante de aquí al 2017?


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