En días pasados, la prensa informó de un programa de austeridad del gobierno del estado. Se decía que el ínclito secretario de finanzas estatal, por qué será que los funcionarios de estas áreas se creen algo así como Keynes redivivo cuando no alcanzan muchas veces ni el rango de ecónomo de cocina, anunció una reducción de algo así como menos del 1% del presupuesto a ejercer en el 2015.
Como Alfa lo señaló en su momento dicha reducción es irrelevante en sí misma y como estrategia macroeconómica.
Pero el mensaje que quiso enviar el gobierno estatal fue, por una parte su sumisión a las políticas federales y por la otra, el enorme sacrificio que harían sus funcionarios desde el sr. gobernador hasta jefes de departamento a los que en conjunto se les disminuiría sus ingresos en un 10%.
La cifra que se dio a conocer como equivalente a ese recorte en servicios personales del 10% fue de 1700 millones de pesos.
Y aquí podrían hacerse unas cuentas y preguntarse cuál es la cantidad cuyo 10% es 1700 millones de pesos, y no se requieren matemáticas muy elevadas para determinar que esa cantidad es 17000 millones de pesos.
Es decir que diez y siete mil millones de pesos es el monto que el gobierno paga en un año a sus mandos medios y superiores.
Lo anterior implicaría que mensualmente el gobierno paga a sus mandos medios y superiores la cantidad de 1416.66 millones de pesos.
Ahora bien si de manera exagerada se tuvieran 1000 funcionarios en esos niveles y todos cobraran lo mismo, se tendría que cada uno de ellos recibe al mes 1 millón 416 mil pesos. Es decir que su día les sale en $47200 pesos en promedio. Trabajen o no.
Aunque evidentemente la distribución ha de ser diferente y habrá algunos más privilegiados que otros. El dinero se ha de distribuir como en una pirámide donde el que está en la cúspide ha de recibir más. Habrá que indagar.
Y algo que podría ser interesante de tan magníficos ingresos, es saber qué pensarán de todo ello los que están en las esquinas de payasos y tragafuegos, los trabajadores de salario mínimo, los trabajadores de servicios como plomeros, carpinteros, albañiles, choferes que si no trabajan no ganan, los profesores, los burócratas de a pie, los profesionistas que tienen que desarrollar sus propias empresas.
Entenderán ahora porqué son tan buscados los puestos dentro de gobierno en lo que eufemísticamente llaman el servicio público.
Entenderán porqué los dirigentes y miembros prominentes de los partidos políticos inducen y les facilitan a sus hijos e hijas a dedicarse a la política.
Entenderán porqué se dedican grandes cantidades de dinero para convencer a la población de que vote y siga legitimando esa atroz inequidad.
Creo que las cifras que dio a conocer el secretario de finanzas de la entidad hablan por sí solas de este esquema de abusos que se hace de los recursos públicos en beneficio de una clase política que no los justifica.
Habrá que ver si en las próximas campañas electorales los políticos proponen un salario tope razonable que los ubique en la honrada medianía de la que hablaba Juárez o si pretenden seguir viviendo de manera fastuosa a costa de los demás.
P.D Otro ejemplo de ineptitud, ignorancia, puerilidad, es el de ese diputado que defiende la estulta ley esa de meter a la cárcel a quien conduzca un vehículo sin placas diciendo que es como no traer acta de nacimiento.


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