Santiago Roel, director de la organización Semáforo Delictivo, indicó que el 2017 ha sido el año más violento en la historia reciente de México, pues a septiembre suman 13 mil 513 ejecuciones del crimen organizado (un aumento del 53 por ciento con respecto al mismo lapso del año anterior) y se tiene reportes de 18 mil 505 homicidios, lo que representan un aumento del 23 por ciento respecto del 2016.
De acuerdo con un informe publicado por la organización, en 27 de las 32 entidades federativas han aumentado los homicidios; la extorción y el robo se ha incrementado un 16 por ciento en este año, las lesiones dolosas un 14 por ciento, el secuestro 9 por ciento y el robo a casa habitación un 3 por ciento.
Roel indicó que, si bien los números reflejan la magnitud del problema en materia de seguridad en el país, la falta de acción del Gobierno es lo que en realidad debe de preocupar a los mexicanos. “El presidente ya no tiene iniciativa al respecto, aunque en verdad, nunca la tuvo, sólo continuó el Plan Mérida, la misma guerra que había iniciado su antecesor, y todos los políticos de todos los partidos en un silencio cómodo o cómplice”.
Indicó que la estrategia de guerra abierta contra el crimen organizado sólo ha atomizado a las organizaciones delictivas, y que a partir de la puesta en marcha del Plan Mérida se han incrementado las ejecuciones, secuestros, extorciones, corrupción en todos los niveles de la administración pública y consumos de droga, “…y todo por obedecer fielmente a la DEA”.
Roel indicó que la DEA se ha centrado en culpar a México por el fracaso de su política de drogas, pues Estados Unidos es el mercado más grande de consumo de drogas en el mundo. “El año pasado tuvieron 64 mil muertes por sobredosis de opioides, heroína, cocaína y metanfetaminas… los consumos se han desorbitado…y muchas drogas son medicamentos legales de sus farmacéuticas”.
Puntualizó que la única alternativa para disminuir la violencia en México es la regulación del mercado de drogas en el país, situación que implica combatir los prejuicios de la sociedad y del Estado mexicano en este rubro; asimismo, que la sociedad mexicana es prejuiciosa y desinformada.
“Confunden regulación con promoción de drogas, democracia con buen gobierno y causa con efecto. Hoy creen que por cambiar de partido o de presidente se va a resolver la violencia y la corrupción… No entienden que el mercado de drogas es la principal causa de corrupción y violencia. No entienden que sus hijos estarían mucho más protegidos con la regulación”.
El director del Semáforo Delictivo enfatizó que “Si no le quitamos el dinero a las mafias seguiremos en un Estado fallido. Insistimos, ninguna droga debe estar en manos de las mafias, pero si queremos un camino gradual, pues debemos empezar por regular la marihuana recreativa y el cultivo de la amapola con fines médicos; sin embargo, hay signos muy peligrosos de consumo de metanfetaminas. Gran parte del robo a casa habitación y comercio se debe a eso, a la necesidad de robar para consumir”.


Síguenos